El Ayuntamiento de Barcelona ha puesto en marcha un programa de viviendas temporales construidas con materiales sostenibles para familias en situación de vulnerabilidad residencial en Ciutat Vella, Barcelona.
El proyecto de Alojamiento de Proximidad Provisionales, más conocido como Aprop, se pondrá en marcha tras las fiestas navideñas. 
Su primer edificio, ubicado en barrio del Gòtic de Barcelona, ya está disponible para entrar a vivir. Los primeros habitantes serán 3 familias y personas mayores, según ha dicho a La Vanguardia la alcaldesa Ada Colau. 
El programa está pensado para que las familias de Ciutat Vella que están en situación de emergencia por haber sufrido un desahucio o estar esperando uno, y podrán permanecer en estos apartamentos entre 2 y 5 años. 
El primer edificio protegido que se construye con contenedores de barco reciclados en Barcelona del programa Aprop, se encuentra en la calle Nou de Sant Francesc, en el barrio Gòtic de Barcelona.
Algo de lo que presume el Ayuntamiento de la ciudad es de que, además de ser una alternativa a las obras de vivienda pública tradicional, tiene muchísimo menos coste de tiempo, dinero y es mucho más sostenible que una obra definitiva. 
"Los ritmos de construcción son desesperantes y reducirlos ayuda a mejorar las repuestas a los problemas de acceso a la vivienda", ha dicho la directora de Habitat3, Carmen Trilla. 
Esta obra provisional se ha construido en sólo 4 meses —y las de más larga duración podrían ser hasta sólo 9, según el Ayuntamiento, puesto que son producto de un "sistema de construcción industrializado, que crea módulos fáciles de agrupar creando diversas combinaciones". Y ha supuesto un coste de 940.000 euros
Eso sí, "reducen en un 58% los residuos, y el hecho de reutilizar los contenedores marítimos permite reducir en un 32% las emisiones de CO2", según indica la institución. Tienen todos un consumo energético AA y es de 4 a 6 veces más bajo que el de una construcción convencional exactamente igual.
Este formato que está entre casa prefabricada y caravana, está inspirado en proyectos similares implementados en Ámsterdam, Copenhague o Vancouver. 
A la espera de que acaben de construir las promociones definitivas previstas, las familias desahuciadas podrán a optar a uno de los 12 apartamentos de los que consta el edificio del distrito de Ciutat Vella, Barcelona.
Otro de los objetivos de estas construcciones provisionales en barrios, además de la protección, es permitir que los distintos habitantes puedan seguir desarrollando su vida cotidiana y no perder sus vínculos sociales
La primera de estas construcciones de viviendas consta de 16 módulos de antiguos contenedores marítimos reciclados y acondicionados.
Tiene 12 alojamientos de los cuales 4 son de 2 habitaciones y 60 metros cuadrados y los otros 8 apartamentos tienen 1 habitación y 30 metros cuadrados. 
Además de la reconstrucción —evidente— de la fachada, el edificio está protegido por una cubierta exterior.