"Compra pública de 97 pisos en la Marina para evitar su privatización
14/03/2023 - 19:15 h - Vivienda
El Ayuntamiento de Barcelona ha comprado por seis millones de euros el edificio de 97 viviendas situado en el carrer de la Mare de Déu de Port, 179-183. Había sido construido sobre suelo municipal cedido en 2006 a la empresa pública Regesa, que entonces pertenecía al Consejo Comarcal del Barcelonès, como las dos promociones también adquiridas ahora en los barrios de Porta y el Guinardó. Los 170 pisos que forman parte de esta adquisición pudieron pasar a manos privadas en un plazo de entre 15 y 17 años, como ya ha ocurrido anteriormente con otras promociones sometidas al proceso de desinversión del Área Metropolitana.

Con una inversión de 10,7 millones de euros, un 17% por debajo del precio de mercado, la operación de compra municipal ha permitido evitar la pérdida de los tres conjuntos situados en la calle de la Mare de Déu de Port, 179-183 (la Marina, Sants-Montjuïc), en la calle de Teodor Llorente, 6-8 (el Guinardó, Horta-Guinardó) y en la calle de la Selva, 59-61 (Porta, Nou Barris).
¿Por qué se puede privatizar la vivienda pública?
En 2006 el consistorio cedió a Regesa de forma gratuita el suelo municipal de las tres fincas durante 75 años para la construcción de vivienda pública de alquiler. Sin embargo, esta protección tenía una duración de 30 años a contar desde las calificaciones definitivas que se realizaron entre 2007 y 2009, un tiempo muy inferior al vencimiento del derecho de superficie, en 2081.
Transcurridas las tres décadas, estas viviendas podrían haberse privatizado. Con la adquisición directa del Ayuntamiento, la titularidad de las fincas pasa a ser pública y se salvaguarda el derecho a la vivienda asequible de las 170 familias residentes en estos pisos de alquiler. En estos momentos no hay ninguno vacío.
Las fincas adquiridas son las últimas de titularidad de Regesa en la ciudad, después de que a finales de 2021 el consistorio ya comprendiese 198 viviendas de la sociedad pública, una estrategia para evitar toda opción de privatización de unas promociones levantadas en la primera década de este siglo en suelo municipal cedido. Ahora de Regesa sólo quedarán una treintena de viviendas situadas en diferentes promociones, que, al tratarse de vivienda de protección oficial, podrían ser adquiridas directamente por el Ayuntamiento o por cualquier otra administración.
Pérdida de vivienda pública en la ciudad
La privatización de vivienda construida en suelo público podría haberse evitado en otras promociones construidas por Regesa, que en su momento vendió su derecho de superficie. El último episodio de estas características tuvo lugar en 2013, cuando el Consejo Comarcal de El Barcelonès, formado por los ayuntamientos de la comarca, vendió el derecho de superficie de 298 viviendas al fondo de inversión Azora y no a una administración pública. Aquellas viviendas eran de alquiler para jóvenes con una protección con un plazo sensiblemente inferior al tiempo de cesión del derecho de superficie."
Ver: https://ajuntament.barcelona.cat/sants-montjuic/ca/noticia/compra-publica-de-170-pisos-para-evitar-la-privatizacion-3-1266018
Mare de Déu de Port 179-183

Vista aérea: Google Maps
"Edificio de viviendas Mare de Deu de Port, Barcelona
6.6.2011
En la Zona Franca de Barcelona, el
edificio Mare de Deu del Port es un proyecto de 97 apartamentos para
jóvenes en alquiler realizado por Blanca Lleó por encargo de Regesa. El
conjunto de 102 metros de longitud y cinco plantas de altura, tiene como
centro vital una secuencia diagonal de vacíos concatenados, esto es,
espacios sociales de escala intermedia (terrazas, patios cubiertos y
locales comunitarios), que actúan como eslabones entre el entorno de la
ciudad y el dominio de lo privado.
El programa de viviendas para jóvenes, se completa con una guardería y
un centro ocupacional; ambas dotaciones se localizan en planta baja, al
igual que las normativas viviendas adaptadas. El conjunto también
cuenta con estacionamiento para bicicletas, motos y coches. Contener
usos y horarios de grupos de edades y formas de vida tan distintos,
garantiza la convivencia cívica y la sostenibilidad social.
Cada uno de los 97 apartamentos, dispone de una superficie de 40 m2
con un cuarto de baño y un frente de cocina integrado. Se trata de un
espacio diáfano y por tanto de libre organización, de modo que las
acciones vitales cotidianas (dormir, leer, comer, conectarse, descansar,
etc.) y su correspondiente mobiliario, determinarán la distribución de
acuerdo a los intereses de cada usuario. Contiguos a las viviendas, dos
salones colectivos multiusos con lavandería situados en las plantas
segunda y tercera, propician la comunicación y el intercambio entre
vecinos.
La ajustada superficie de cada vivienda se amplia virtualmente por medio
de una gran apertura al exterior y gracias a la altura generosa de
techos. Cada alojamiento tiene un gran ventanal de 6,80m de frente y
unos 20m2, esto es, la mitad de la superficie útil del apartamento. La
fachada se resuelve en dos capas para asegurar el ahorro energético: una
es la superficie acristalada ya descrita que proporciona en invierno la
máxima incidencia de los rayos solares, y la otra por delante de esta,
comprende un sistema de lamas verticales practicables para el control
solar y el oscurecimiento. Por otra parte, la densidad compacta del
conjunto, queda matizada por una serie de vacíos en fachada, que
garantizan la ventilación cruzada y la integración de la montaña mágica
de Montjuïc.
El
sistema constructivo empleado es una apuesta por la industrialización y
la sostenibilidad. El sistema de “molde total” empleado supone una
innovación y un ahorro considerable de tiempo y materia. La estructura,
la fachada y las divisiones internas se ejecutan de una sola vez con
pantallas continuas de hormigón armado de 7, 10 y 16 cm de espesor y
encofrado de aluminio. La patente, los operarios y el molde -realizado
ex profeso para este proyecto- provienen de Colombia. El proceso es una
ejecución en serie de las viviendas que comienza con la armadura mínima
general de las pantallas y losas de cada unidad. Sobre este entramado se
replantean y fijan todas las instalaciones. A continuación se encofra y
se vierte el hormigón superfluido, y en 24 horas se desencofra. En
esta fase de «obra gris», se ejecuta una vivienda al día como media. A
continuación ya solo queda fijar carpinterías, solados y directamente
pintar. Este sistema “cero escombros” es una solución ecológica y
sostenible por cuanto evita al máximo generar residuos y despilfarrar
energía.
La gama de colores utilizada dentro y fuera del edificio -verde lima,
mostaza y azul-gris- se inspira más en los tonos del cielo, el mar y la
montaña cercanos que en la monocromática ciudad circundante.
En cuanto al sistema de generación energética, se ha llevado a cabo una
fórmula novedosa de auto producción de energía eléctrica. Mare de Deu es
el primer edificio de viviendas con un sistema de micro cogeneración,
esto es, producción de electricidad a partir de la combustión de gas.
Este sistema comprende la producción de agua caliente sanitaria con
caldera de gas centralizada y con tarifa plana para todos los
inquilinos. La micro cogeneración aporta el consumo habitual de energía
mientras que las puntas de consumo son cubiertas por una caldera de
apoyo. La electricidad sobrante se vierte a la red de suministro que,
por ley, debe comprar restos excedentes.
En paralelo se ha desarrollado el proyecto Lama Girasol, una investigación
en trámite de patente centrada en nuevos sistemas de captación de
energía solar fotovoltaica integrados en la arquitectura. El interés de
esta propuesta, realizada por encargo de Endesa Energía, radica en la
necesidad de acercar a los puntos de consumo las llamadas “huertas
solares” que casi siempre se implantan en zonas rurales alejadas.
El principio generador de la idea, se basa en la sinergia: ya que la
fachada debe frenar el impacto del sol, los elementos arquitectónicos
que en este sentido actúen, serán además receptores de la energía solar;
las lamas protectoras son también captadoras. Así, con un solo
dispositivo, conseguimos dos resultados. La lama captadora fotovoltaica,
se mueve como un girasol a lo largo del día buscando la mayor
incidencia de la radiación solar. Su accionamiento por medio de un
simple mecanismo de “seguidor solar” es automático y funciona por
defecto (siempre activo salvo orden en contra); este se combina con un
control manual que permite al usuario la configuración de su fachada con
total libertad. En el sistema participan como usuarios todos los
inquilinos, lo que lleva a una corresponsabilidad y a una concienciación
activa que resulta esencial para la protección del medioambiente; «ojos
que no ven, corazón que no siente», porque informar es sensibilizar.
Por eso en la fachada sur que se divisa desde larga distancia viniendo
desde el puerto, se propone la instalación de una gran pantalla de LEDS
con la información en tiempo real de la captación de energía y la
electricidad producida, el consiguiente ahorro y el beneficio para el
medioambiente. La información visible es el medio para la
sensibilización cívica."
Ver: https://arqa.com/arquitectura/edificio-de-viviendas-mare-de-deu-en-barcelona.html