Será
un estriptís arquitectónico y escultural lento, muy lento, de semanas,
lo nunca visto en el mundo del espectáculo, pero la silueta de la cruz
que corona la Torre de Jesús de la Sagrada Família comienza a ser
perfectamente distinguible, no solo desde los alrededores del templo,
sino desde cualquier mirador con vistas. En diciembre de 2021, la
basílica anunció como un momento histórico la colocación de una estrella
en la torre dedicada a la Virgen. Iluminada por dentro, se aseguró
entonces que sería una suerte de faro en las noches de la ciudad. A
la hora de la verdad, el resultado decepcionó. En esta ocasión la cruz
gaudiniana que corona la Sagrada Família, de la que cada cual puede
tener su propia opinión, no pasa inadvertida. A falta de que se
retire el resto del andamiaje la silueta del que es, con distancia, el
mayor imán de visitantes de la ciudad, ha cambiado radicalmente y, con
ello, todo el ‘skyline’ de la ciudad.
Fue el pasado 20 de febrero
cuando con grúa y con la precisión de un maestro relojero se colocó el
brazo superior de la cruz. El punto más alto de esa pieza está a 172,5
metros de altura. Pero durante aquella jornada apenas era posible
distinguir plenamente el contorno de ese elemento escultórico y, sobre
todo, su singular geometría, pues desde la base de cada pieza giran en
sentido contrario dos cuadrados hasta formar, en la punta contraria, un
hexágono. La Torre de Jesús no será bendecida hasta que el papa León XIV visite España en junio,
y Barcelona en concreto el día 10 de aquel mes, porque se conmemorará
el centenario de la muerte de Antoni Gaudí. Pero la cruz será visible
desde mucho antes.
Han pasado solo 13
días desde que fue completada y, aunque el día no acompaña, la cruz luce
incluso, por ejemplo, desde Montjuïc. A pie de calle, en los
alrededores del templo, parece aún ‘vestida’ con los andamios, pero
desde barrios más altos, como el Baix Guinardó, hasta es posible intuir
una de sus características. La pieza superior es un poco más grande que las otras cuatro. Es por uno de los ‘abecés’ que todo buen escultor debería conocer,
para que desde abajo parezca proporcionada. Por esa misma razón las
esculturas que se exhiben sobre un pedestal en las plazas mayores suelen
tener cabezas sensiblemente desproporcionadas, algo que corrige la
vista si se observan desde la acera."
Ver: https://www.elperiodico.com/es/barcelona/eixample/20260305/cruz-sagrada-familia-parte-andamios-127596250
08/04/2026
03/03/2026