viernes, 11 de agosto de 2023

20/05/2023 Cádiz. Edificio de la Compañia Transmediterranea (Edificio Ponte)

"Descripción y datos históricos

En 1.937 Cádiz comenzaba a apostar tímidamente por la apertura comercial y física de su recinto intramuros, y en este sentido, las operaciones planteadas por Antonio Sánchez Eteve, arquitecto municipal desde 1.924, en la Avenida Ramón de Carranza, se convierten en el emblema de la renovación de la fachada urbana gaditana a su esperanzador Puerto Comercial.

Tras una primera introducción de la estética racionalista en el Cine Gades, el encargo del edificio de la Compañía Transmediterránea permitirá a Sánchez Esteve romper definitivamente con el perfil tradicional de la ciudad histórica, en una intervención no exenta de polémica pero de un gran equilibrio y serenidad en su pretendida ruptura.. 

Obra ligada a la corriente mas expresionista del racionalismo, subraya temas comunes en la obra de su autor como el dinamismo del tratamiento de los volúmenes, la trasposición moderna del esquema tripartito o el sentido de la movilidad. El volumen exterior se fragmenta en una rica mezcla de elementos con autonomía personalizada de diseño, combinado un tratamiento diferenciado de la planta baja y entresuelo, destinados a oficina, respecto a las plantas superiores, seriadas, destinadas a vivienda, para acabar en un complejo remate apergolado con claro sello de propuesta urbana. Todo ello, bajo la piel de un impecable cerramiento de hormigón armado sin revestir." 

Ver: https://guiadigital.iaph.es/sys/productos/DOCOMOMO/Provincias/Cadiz/doc11012071.html

Avda. Ramon de Carranza, 26 y 27 








 GHracias por su aportación a

Carmen Fraisoli ha compartido un recuerdo — con Ramon Sales

EDIFICIO PONTE.
Paseo de Canalejas, Cádiz.
Antonio Sánchez Esteve, 1940.
Acabo de comentarlo con Carlos Bento, es una de esas obras que prolongan la modernidad en una España de posguerra entregada al Monumentalismo Historicista. Hablamos de las obras en Valencia de Javier Goerlich Lleó, que presentan un lenguaje semejante, de alguna forma detestado por un régimen, que "lo asocia a la España vencida", en palabras de Oriol Bohigas ("Arquitectura Española de la Segunda República", Tusquets 1972). En la obra oficial se impone el historicismo escurialense, paradójimente impuesto por el arquitecto alemán Bonatz, el hombre que Speer, arquitecto y ministro de Hitler, desplaza a Madrid para asesorar acerca del lenguaje estilístico más apropiado como representación de poder del nuevo Estado, y como antítesis a las decadentes vanguardias modernas. El modelo fue el flamante Ministerio del Aire. Luis Gutierrez Soto que fue de los pocos arquitectos modernos asociado al bando vencedor, recibió el encargo. Su propuesta fue un edificio de corte clasicista, al modo de los Nuevos Ministerios de Secundino Zuazo. Pero Bonatz exigió un cambio para recuperar el estilo de Juan de Herrera en Monasterio del Escorial que le pareció más "vernáculo", pese a sus empinados chapiteles de origen flamenco.
Ese modelo rige para la arquitectura oficial de la época y hasta invade la arquitectura doméstica. Gutiérrez Soto llena Madrid con edificios de vivienda plurifamiliar para los nuevos ricos leales al nuevo régimen. Pero la euforia escurialense no llega del todo a provincias, al menos en edificios domésticos, lo que permite la prolongación del moderno en obras tales como las de Goerlich en Valencia (Edificios Calvet y Roig Vives) o Sánchez Esteve en Cádiz.
Conocí mucho personalmente a un Sánchez Esteve ya anciano, pues era vecino y amigo de mi padre en los tiempos que mi familia pasó por Cádiz. Su obra de antes de la guerra significa la introducción en Cádiz del MoMo: Piscina Municipal, Cine Municipal, Hotel Playa, Cine Gades, Almacenes Hermu y otros. Modernidad que prolonga después de la contienda.
El Edificio Ponte mantiene un estilo en la línea del racionalismo MoMo ("la arquitectura racional es aquella arquitectura que tiene razón", dijo luego De la Sota), con acertado uso expresivo de múltiples elementos: piezas vistas de hormigón armado, cornisas, esquinas cilíndricas, ventanas corridas, sobria pérgola de remate superior. Situado en el borde portuario de la ciudad histórica, es operación de modernización de la misma en la cual se inserta con acierto pese a su elevada volumetría. "Modernidad truncada", como se titula el libro que la Junta de Andalucía dedicó a los pocos arquitectos que se mantienen leales a la modernidad y refractarios al historicismo que agradaba al régimen.
Hasta hace poco se le conocía como "Edificio Transmediterránea", solo porque esa naviera ocupaba uno de los locales de planta baja, y ese nombre motivó un error: en el Catálogo DoCoMoMo Ibérico figura en el volumen dedicado a la arquitectura industrial, pese a ser un edifico de viviendas burguesas. Hasta en la guía de 1995, de Juan Mata y mía, se repite ese error en la denominación de la pieza, que ya corregí en los planos-guía del Colegio de Arquitectos de Cádiz, y desde luego en mi último libro: "Cádiz, Un paseo, A Journey" (Edición de Ana Mayi).
La foto es de los años 50' y junto al Edificio Ponte puede verse aún el Cine Gades, una de las mejores obras de la etapa republicana de Sánchez Esteve, demolido a principios de los 70'. Sin embargo, EP se conserva y está catalogado para su protección por el Plan General de la ciudad.
 

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