jueves, 18 de agosto de 2022

21/07/2022 Atriles conmemorativos: Les Bullangues e Historia de su Plaça

"Les BULLANGUES

Las bullangas fueron revueltas populares que, entre 1835 y 1843, tuvieron una importancia decisiva para hacer efectivo el cambio hacia una sociedad liberal. Protagonizadas por la clase baja de las ciudades, expresaban una firme voluntad de poner fin al absolutismo, la defensa de la libertad y la construcción de un orden social que atendiera a las necesidades populares, una perspectiva a menudo desterrada por los dirigentes liberales. También incorporaron una exigencia de reformas democráticas (como la de 1843) y de participación política en un proyecto de cambio compartido con otros sectores sociales y políticos que apostaban por una sociedad más libre e igualitaria. Surgieron como actos de protesta por el malestar social y la marginación política, y se expresaron por medio de la violencia (que no excluyó el asesinato) contra aquellos que consideraban responsables de la desigualdad y la pobreza, en especial los clérigos y sus posesiones: la quema de conventos fue una de las imágenes más repetidas de las primeras bullangas. Uno de estos conventos, el de San Sebastián, estaba situado en esta plaza. Las bullangas forman parte de la memoria democrática y popular de la ciudad. Por eso, en el 2017, el Ayuntamiento de Barcelona ha puesto en esta plaza el nombre de aquellas revueltas, en memoria y homenaje a los hombres y mujeres que se rebelaron para combatir la pobreza y reclamar un régimen político que les dejara participar en las decisiones de la sociedad." 

Ver https://ajuntament.barcelona.cat/memoriademocratica/es/mapa/







"HISTORIA de esta plaza

Entre 1719 y 1835 se levantaba en este sitio el convento de San Sebastián, que daba nombre a la plaza que tiene usted delante. El edificio, incendiado durante la bullanga de julio de 1835, quedó afectado por la desamortización, lo adquirió la Junta de Comercio y fue la sede de la Escuela de Ingenieros Industriales de Barcelona entre 1851 y 1873. En el marco del embellecimiento del espacio público, que empezaba a incorporar personajes ejemplares para las clases dominantes, una comisión reducida de prohombres de la ciudad decidió, en 1884, cambiar el número de la plaza por Antonio López y López y levantar un monumento a este emprendedor enriquecido con el tráfico de esclavos que tuvo también un papel destacado en el Círculo Hispano Ultramarino de Barcelona, ​​entidad nacida en 1871 con el objetivo de promover una política de defensa del statu quo colonial basado en el trabajo esclavo en Cuba y Puerto Rico. Un año después de inaugurarse el monumento, Francisco Moreno, cuñado suyo, escribió: “¿Qué os parece, españoles, esta indignidad? ¿Qué les parece a los barceloneses? Pueden estar muy ufanos de tener en una de sus plazas públicas la estatua de un chalán de carne humana, célebre por su vil crueldad en la isla de Cuba antes de serlo en la Península por sus millones y suntuosidades. Con razón podría llamarse a esa plaza la plaza de los Negreros, porque será la rehabilitación monumental y la apoteosis radiante de todos los comerciantes de carne humana”. En los primeros días de la Guerra Civil, la estatua se derribó y el metal se reconvirtió en material de guerra. En 1944, el alcalde falangista Miquel Mateu Pla encargó una nueva estatua de López al escultor Frederic Marès y reconstruyó el monumento. Terminada la dictadura franquista, se agravó la visión crítica del monumento. Una serie de acciones ciudadanas que reclamaban su retirada reabrió el debate para mantenerlo o retirarlo. Debido a la connotación histórica negativa y nada ejemplar del personaje, en el 2017, el Ayuntamiento de Barcelona retiró el monumento y cambió el número del espacio por el de plaza de las Bullangues."

Ver_ https://ajuntament.barcelona.cat/memoriademocratica/es/mapa/

Plaça de Les Bullangues 

 



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