martes, 7 de junio de 2022

23/01/2021 Tesoros del MNAC CCXLI: Dormición de la Virgen

 "Damià Forment y la Dormición de la Virgen

28 de junio de 2018

Joan Yeguas

Con el paso de los años y la variada museografía de la que ha disfrutado el Museo Nacional de Arte de Catalunya, el grupo escultórico de la Dormición de la Virgen atribuido a Damià Forment se ha convertido en uno de los iconos de la colección de arte de Renacimiento y Barroco del museo.

El tema de la Dormición representa el tránsito de María desde su estado mortal hasta un estado de gloria, rodeada de unos apóstoles inquietos por la situación.

Origen de la obra

La obra fue concebida para el altar del Perdón a la antigua iglesia de Sant Miquel de Barcelona. Sabemos que el conjunto fue costeado por Jeroni Descoll y de Oliva, cuando era alto funcionario de la Corona de Aragón en el virreinato de Nápoles. En su testamento, redactado el 1544, afirma: “la capilla del sepulchra de la gloriosa Virgen Maria por mí construida en la sglesia parroquial de Sant Miquel de la presente ciudad al pie devant lo altar”.

Diez años más tarde, en una visita pastoral a la iglesia de Sant Miquel, se describe una Asunción de la Virgen rodeada por los doce apóstoles. Posteriormente, en 1788, Antoni Ponz comenta que “representa el tránsito de nuestra Señora”. El templo fue inhabilitado para el culto en 1835, y la parroquia trasladada hacia la iglesia de la Mercè.

Una historia movida

El septiembre de 1868 acontece la revolución de “la Gloriosa”, que supuso el destronamiento y exilio de la reina Isabel II de España. La junta revolucionaria de Barcelona emprendió diferentes “saneamientos” urbanísticos, entre los cuales incluía el derribo de varias iglesias y cenobios sin culto, como la mencionada iglesia de Sant Miquel (demolida en diciembre de 1868 –ahora hay la plaça de Sant Miquel–), el monasterio de Santa Maria de Jonqueres (plaça Urquinaona), o el convento de Santa Maria de Jerusalén (mercado de la Boqueria), entre otras.

Gracias a las gestiones de la Comisión Provincial de Monumentos de Barcelona, y la intercesión de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, se pudieron salvar las obras artísticas más importantes. En octubre de aquel año se trasladó “un apostolado y Sto. Sepulcro” al museo lapidario que la Comisión tenía en la calle de la Riera de Sant Joan. Más tarde, los apóstoles pasaron al Museo Provincial de Antigüedades de Barcelona, ubicado a la capilla real de Santa Ágata. En el catálogo publicado el 1888, se informa de ocho bloques (correspondientes a diez apóstoles) y dos cabezas sueltas (las figuras sentadas –no recibieron número de inventario hasta el 1900). No consta ni el traslado, ni la presencia en el museo, de la Virgen. La figura yacente se encontraba en los bajos del Seminario del obispado de Barcelona, desde 1913 sede del Museo Diocesano, donde sufrió agresiones el 1936. 

¿Quién realizó la Dormición?

Los cronistas de los siglos xviii y xix, afirman que el grupo es de mármol (cosa errónea –es alabastro, seguramente de Sarral–), y, por este motivo, llegan a la conclusión que era una obra procedente de Italia. Xavier de Salas, director del Museo de Arte de Catalunya en los cuarenta, propuso como autor a Martí Díez de Liatzasolo, porque la comparaba con el Santo Sepulcro de Terrassa, conjunto firmado por el escultor vasco. Pero el trabajo de los rostros y del drapeado no tiene nada que ver con este grupo. Finalmente, Joan Bosch y Ballbona, profesor de la Universitat de Girona, propuso el nombre de Damià Forment.

La atribución al maestro valenciano fue un acierto, que se evidencia por las analogías estilísticas con el resto de la producción escultórica de Forment (las arrugas de la frente y los ojos, la caída de los cabellos, las cavidades oculares, la boca entreabierta, las orejas prominentes, etc.): comparáis la cabeza de un apóstol con el del san Pablo que preside el retablo mayor de la iglesia de San Pablo en Zaragoza, o el gesto violento con el brazo de otro apóstol con un sátiro de sotabanco o un santo Domingo del retablo mayor de Santo Domingo de la Calzada 

¿En qué fecha se realizó la obra?

La Dormición es una obra clave en la trayectoria de Damià Forment, porque nos explica su evolución estilística entre las obras aragonesas y la culminación de su poética en los últimos años de su vida. En este tránsito fue fundamental su paso por Cataluña (entre 1526 y 1536), porque pudo ver obras de espíritu italiano como el corazón de la catedral de Barcelona o el mausoleo de Bellpuig. Además, Enric de Borgonya, uno de sus colaboradores habituales (por ejemplo, trabaja en el retablo del monasterio de Poblet), contrata en 1535 la fabricación de unos pilares para un “sepulcri” en la iglesia de Sant Miquel de Barcelona.

A la mano del maestro Forment hay que otorgar el diseño del conjunto y de las imágenes de más calidad, como son el grupo de tres y los dos de los extremos. Uno de estos tiene cabellos y barba agitados (posiblemente inspirado con el Dios de Miguel Ángel en la Creación de Adán de la Capilla Sixtina). Pero también se advierte la mano otros escultores, por el estilo y por el uso de una herramienta como el taladro, nunca utilizada por el maestro, que se han identificado con operarios de su taller."

Ver texto y fotos antiguas en: https://blog.museunacional.cat/es/damia-forment-y-la-dormicion-de-la-virgen/?_ga=2.222239450.371818124.1654613071-483501018.1643480057

Ver otra Dormición de la Virgen de Damià Forment en Vallbona de les Monges












 

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