sábado, 30 de diciembre de 2023

30/12/2023 Homenatge a Picasso III: El foso de la Ciutadella

"El ‘foso’ de la Ciutadella

 El canal del paseo Picasso, desde hace mucho tiempo sin agua y sin funcionalidad alguna, tiene todos los números para ser la primera de las muchas barreras del parque en desaparecer 

En 1981, el arquitecto y urbanista Oriol Bohigas, por aquel entonces delegado de Urbanismo del Ayuntamiento de Barcelona encargó a Antoni Tàpies que honrara la memoria de Pablo Picasso con motivo del centenario de su nacimiento.El artista catalán ideó un singular conjunto escultórico junto al parque de la Ciutadella, en el paseo que desde hacia apenas un par de años llevaba el nombre del genio universal. Homenatge a Picasso se inauguró hace 40 años, con su cubo acristalado conteniendo un mobiliario destartalado y descansando sobre un pequeño estanque. Junto al monumento se construyeron dos canales jalonados por cuatro surtidores de agua comunicados con la instalación de Tàpies para producir en ella el efecto permanente del líquido deslizándose sobre el cristal. Hoy, el agua –en tiempo de restricciones por la sequía pero aprovechando el freático que mantiene relativamente verde el parque de la Ciutadella– sigue fluyendo sobre el vidrio, pero dejó de hacerlo por los canales, convertidos desde hace tiempo en un foso seco que ha perdido su funcionalidad.


El Ayuntamiento de Barcelona estudia la eliminación de esta canalización que no hace más que restar espacio útil a un paseo que en los próximos años, dentro del proyecto de transformación del parque de la Ciutadella y su entorno, se someterá seguramente a una reurbanización, al igual que las otras calles que delimitan el jardín histórico de la ciudad, como Wellington y, muy especialmente, el perturbador paseo de Circumval·lació, también conocido como la senda de los elefantes por su vecindad con el Zoo.

La reforma del paseo Picasso, donde la pasada semana se abrió por primera vez la nueva puerta que da entrada al remodelado museo Martorell, podría incluir, entre otros cambios, el trazado de un carril bici y la apertura de nuevos pasos de peatones desde el Born hasta el parque que mejorarían la conectividad entre ambos lados del paseo Picasso. El canal-foso actúa precisamente como una barrera como habrá podido comprobar el viandante despistado –o imprudente– que trata de cruzar por donde no debería.

La mejora del acceso a la Ciutadella por el paseo Picasso es, probablemente, una de las medidas más sencillas de ejecutar en un ámbito urbano como este que es pieza básica de la Ciutadella del Coneixement, uno de los proyectos más importantes que Barcelona tiene en cartera en lo que resta de década.

A mediados del pasado mes de marzo. el gobierno municipal, entonces todavía presidido por Ada Colau, apuntó alguno de los contenidos del nuevo plan director del parque de la Ciutadella que había de sustituir al del 2003.

Cinco años antes, en el 2018, en el primer mandato de la primera alcaldesa de Barcelona se anunció ya el inicio del proceso para la redacción del nuevo plan.

El lustro transcurrido desde aquel anuncio y la filtración periodística del documento permite hacerse una idea de lo complicado que resulta actuar en esta zona de la ciudad, sobre todo porque la vieja aspiración, que ya tuvieron varios de los alcaldes que precedieron a Colau, de conectar la Ciutadella con el mar salvando la playa de vías de la estación de França no es de solución nada sencilla. Además en aquel largo período se produjo la gestación del proyecto de la Ciutadella del Coneixement –la creación de un gran polo de ciencia, investigación e innovación– que obliga a replantear algunas de las propuestas diseñadas para el viejo parque.

La revisión de algunos aspectos del borrador del plan director del parque de la Ciutadella está ahora encima de la mesa del gobierno socialista en minoría. En la inauguración del Hivernacle la semana pasada, el alcalde Collboni expresó su voluntad de intervenir rápidamente en la Ciutadella. 

De hecho, muchas de las actuaciones que podrían ver la luz en los próximos tres años están contempladas en el documento que la agencia Barcelona Regional elaboró en 2018 por encargo del Ayuntamiento, e incluso se encuentran rebuscando en la hemeroteca municipal en textos que se remontan a la época del alcalde Joan Clos. Es el caso de la apertura de nuevas puertas de acceso a un parque cuya permeabilidad está ahora condicionada por la existencia de un muro infranqueable de casi un kilómetro y medio.

Una vieja aspiración del Ayuntamiento

Ver:  https://www.lavanguardia.com/local/barcelona/20231230/9483043/foso-ciutadella.html

Ver de día en 2015 

Ver de noche en 2022 







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