jueves, 21 de enero de 2021

15/09/2020 Monestir de Santa Margarida la Reial y Capilla

"Este convento se fundó en 1599 gracias a la voluntad y el empuje que le dio Ángela Prat (Sor Ángela Margarita Serafina). Con autorización de las autoridades locales, el mismo año se procedió a la bendición de la primera piedra de un convento en unos terrenos donados por Isabel Manrique, marquesa de Montesclaros, en la Riera de Prim, cerca de la calle del Carmen. Este establecimiento se puso bajo la advocación de Santa Margarita y pasó a llamarse Real debido al importante apoyo que le dio la reina Margarita de Austria en sus comienzos. La nueva fundación fue confirmada por el papa Clemente VIII (1604) y más adelante por Pablo V (1608).
En 1608 Ángela Serafina murió en olor de santidad, incluso se hicieron pasos para su beatificación, pero ésta no se llegó nunca a formalizarse. En los primeros tiempos se intentó que vinieran monjas de Milán para guiar la nueva comunidad, pero ello no se vio realizada. La comunidad de frailes capuchinos de la ciudad rehusó en un principio hacerse cargo de la tutela del nuevo establecimiento, por lo que este restó vinculado a la diócesis.
El 1602, debido a las limitaciones que tenía la casa de la calle del Carmen, el obispo cedió a la comunidad, de manera provisional y mientras se hacían las obras de adaptación, el establecimiento de Montalegre que habían dejado las agustinas y que en ese momento se había destinado a seminario. Una vez acabadas las reformas, en 1604, pudieron retornar ya como convento regular. Ese mismo año comenzó la obra de la nueva iglesia. Esta comunidad, por ser el protomonestir de España, participó muy activamente en las otras fundaciones: la Asunción de Girona (1609), San Carlos Borromeo de Manresa (1638), la Asunción de Mataró (1730), etc ... la comunidad mantuvo su existencia de manera estable hasta que con la Guerra de Sucesión las monjas se vieron obligadas a abandonar el monasterio y refugiarse temporalmente en Pedralbes.
Con el siglo XIX el convento entró en un largo período de adversidades, empezando por ocupación napoleónica (1809) y siguiendo con un episodio de fiebre amarilla (1821) que hizo que una parte de la comunidad fuera refugiada en Manresa. En 1835 fueron exclaustradas, pero en 1844 pudieron volver, encontrándose con las dependencias conventuales dañadas debido a su utilización como cuartel. Exclaustradas nuevamente entre el 1869 y 1877, con motivo de la reducción el número de conventos, se refugiaron en aquellos años en Mataró; cuando regresaron se encontraron las dependencias tanto afectadas que lo pusieron a la venta para trasladarse fuera de la ciudad; en 1878 se ponía la primera piedra del nuevo monasterio en unos terrenos situados en el Campo de Galvany (Sant Gervasi) y en 1881 se establecieron allí.                                                                                                                        Este nuevo convento fue uno de los que quedaron afectados por la Semana Trágica (1909), lo que significó la destrucción del nuevo monasterio y la profanación de los restos mortales de las religiosas, entre las que los de la fundadora. También se perdió el archivo. Seguidamente se desplazaron por varios lugares hasta que entre el 1910-11 levantaban un nuevo monasterio en la calle mayor de Sarrià, de donde fueron expulsadas en 1936. Otra vez dieron vueltas por varios emplazamientos y 1956 pudieron inaugurar una nueva sede, que fue derribada en 1989. el convento aún mantiene su actividad en la ciudad de Barcelona en la calle de Pomaret. "

Ver: https://www.monestirs.cat/monst/bcn/bn02marr.htm

Sin información sobre su autoría

Carrer de Pomaret, 32-34








Foto aérea: Google Maps

  

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