Mostrando entradas con la etiqueta Creu de terme. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Creu de terme. Mostrar todas las entradas

jueves, 15 de mayo de 2025

14/09/2024 Mataró. Creu de terme d'en Ramis

"La cruz gótica original, del año 1562, se encontraba en el camino Ral, fuera de la muralla, cerca de la casa de Ramis. En 1803 fue retirada de su emplazamiento original y, posteriormente, se adosó una fuente que sólo dejaba sobresalir la parte superior. En 1892 el arquitecto municipal, Josep Puig i Cadafalch, restauró la cruz de término y retiró su fuente. Fue parcialmente destruida en 1936, restaurada posteriormente y conservada en el Museu de Mataró.

La cruz que podemos contemplar ahora en su emplazamiento original es una reproducción hecha en 1942. Tiene a una cara la imagen de Cristo y en la otra la de la Virgen María, con los apóstoles en el nudo, entre columnas. Su singularidad radica en las figuras laterales, inusuales en las cruces de término catalanas, y en la presencia del Pantocrátor en lo alto de la cruz."

Ver: https://www.poblesdecatalunya.cat/element.php?e=2660 

La Rambla / Camí Ral






 


martes, 24 de diciembre de 2024

29/08/2024 Sant Adrià de Besòs. Creu de terme de Sant Adrià

 "Cruz de término ubicada en la acera del cruce de la avenida Gipuzkoa con la calle de Extremadura. Es de piedra artificial y está constituida por un doble basamento cilíndrico, el primer hecho de ladrillos puestos en sardinel; y el segundo, de inferior diámetro, de cemento. Encima de este segundo se levanta la cruz colocada sobre una columna de hierro con las esquinas biseladas y de base piramidal encima un capitel cuadrado en cuatro relieves. De brazos prismáticos y centro desplazado en sentido vertical. En la parte central hay dos relieves: por un lado, Jesús crucificado y por el otro la Virgen María y el Niño Jesús Los cantos están ornamentados con relieves y volutas machihembradas.

Observaciones:

La cruz, de estilo neo barroco, fue construida en 1967. Señala de forma simbólica el límite entre el término municipal de Sant Adrià de Besòs y Barcelona. Su interés es de tipo histórico y simbólico. Si bien la cruz de Sant Adrià es un símbolo de la resistencia frente a la anexión por parte de Barcelona y Badalona en 1929. Esta cruz de término constituye un gesto de reafirmación de la independencia e identidad adrianense.

Las cruces de término son monumentos que simbólicamente marcan los límites de los municipios. En Sant Adrià de Besòs hay dos Cruces de Término que nos marcan los límites con Barcelona. Si la cruz de 1944 es un símbolo de reafirmación de identidad adrianense, ya que en ese momento el municipio estaba anexado a Barcelona (el margen derecho del río) y a Badalona (el margen izquierdo), ésta, de 1967, no deja de tener relación con la voluntad adrianense de mantener su identidad. Teniendo en cuenta que la apertura de la avenida Guipúzcoa se consolidó en la década de 1960, también es en este momento cuando se construye el grupo de edificios "La Pau" (los edificios del área de Barcelona que quedan justo detrás de la Cruz). La adquisición y colocación de esta cruz de término nos hace pensar en este empeño adrianense de reafirmación municipal. Las obras de reforma realizadas a finales de la década de 1990, en la calle de Guipúzcoa y en la rotonda de conexión con la ciudad de Barcelona, ​​provocaron el traslado la cruz de término unos metros allá de su emplazamiento original."

Ver: https://patrimonicultural.diba.cat/element/creu-de-terme-de-sant-adria-de-besos

Cruce del carrer Guipúscoa con el carrer d´Extremadura









 

domingo, 17 de septiembre de 2023

15/09/2023 Creu de terme de Sant Adrià con Barcelona

 "Obra del año 1944 proyectada por Josep M. Pericas, que tiempo antes había diseñado el monumento a mosén Cinto del paseo de Sant Joan de Barcelona. Está situada cerca de la Gran Via, justo en el límite del término de Sant Adrià con Barcelona Cuando fue inaugurada se encontraba en medio de campos, por su estructura se la conoce también como la cruz gallega, la cruz es un símbolo de la resistencia de Sant Adrià ante el intento de anexión de este municipio por parte de Barcelona y Badalona."

Ver: https://www.poblesdecatalunya.cat/element.php?e=1934

Extremadura / Concili de tren









 Gracias a la siempre atenta  y amable aportación de:
JOSEP MARIA PERICAS - Creus de terme
VPTMOD.BLOGSPOT.COM
JOSEP MARIA PERICAS - Creus de terme
JOSEP MARIA PERICAS - Creus de terme

lunes, 20 de marzo de 2023

11/03/2023 Creu de terme d'Horta

 "Horta tenía una cruz de término de piedra que fue destruida en el siglo XIX y sustituida por una cruz de hierro. Situada en lo alto de la calle de Horta, en 1936 fue destruida de nuevo y, ya en el año 1952, se decidió hacer una nueva, siguiendo los modelos antiguos, situada actualmente en lo alto de la calle Campoamor, como es habitual, tiene el Santo Cristo en una cara y la Virgen María en la otra. decorado con relieves identificados como el rey Pedro IV, un obispo, un halconero y san Andrés, separados por escudos heráldico"

Ver: https://www.poblesdecatalunya.cat/element.php?e=14745

Carrer Campoamor, 66 










 Gracias por su aportación a: Rosendo Muñiz Soler

"CARRER DE CAMPOAMOR
Punto estratégico en la antigua villa de Horta. Estaba secundado por una de aquellas antiguas cruces de piedra, que indicaban que allí existía un punto de comunicación o concordancia. Porque la calle Campoamor fue durante toda su historia el camino que empalmaba lo que era la carretera de Horta actual paseo Maragall, o ruta que enlazaba la villa de Horta con la ciudad amurallada de Barcelona, que enlazaba decía, con lo que actualmente es el paseo de Valldaura en el distrito de Nou Barris, que entonces eran solo campos de labranza. La cruz de piedra destacaba porque se encontraba al lado de una masía que con el nombre de Can Cortada, venía presidiendo las labores agrarias que se desarrollaban desde el siglo XI en las zonas de cultivo que abastecían a la vieja villa de Horta. Y fue ese insólito camino que seguía destacando en el siglo XIX, el que empezó a crecer y urbanizarse a partir del año 1870, que tras una epidemia de fiebre amarilla que asoló la Barcelona emérita que iba creciendo, los ciudadanos más ricos de esa próspera ciudad vieron en los espacios de la villa de Horta, el lugar ideal para establecer una segunda residencia que permitiera curar con elegancia las secuelas de aquella epidemia. Y como pronto corrió el boca a boca, la calle Campoamor que en un principio se llamó la Rambla de Can Cortada, se empezó a poblar de majestuosas mansiones que daban cobijo a las gentes más acaudaladas de Barcelona, que acabaron convirtiendo sus parajes en segundas residencias de veraneo al principio, y al final para quedarse a vivir para siempre. Y así nació y creció la Rambla de Can Cortada, que en el año 1907 que la villa de Horta se había constituido en un nuevo barrio de la creciente Barcelona, indujo a que el alcalde don Domènech Sanllehy que era amigo de bautizar las calles de la ciudad de Barcelona con nombres de personajes célebres españoles y extranjeros, en este caso eligiera la figura del poeta asturiano don Ramón Campoamor Campoosorio, para que engalanara con su nombre la calle que hasta entonces se había conocido como la Rambla de Can Cortada. Y desde entonces esta calle se llamó de Campoamor, y con este nombre ha llegado hasta nuestros días. La antigua masía de Can Cortada que sigue existiendo, en la actualidad es un restaurante."

domingo, 12 de febrero de 2023

13/09/2021 Lleida. Sant Guim de la Plana. Creu de Terme

"Delante de la iglesia de Santa María hay una cruz de época contemporánea pero ejecutada siguiendo el estilo de las cruces góticas o renacentistas que enriquecían los pueblos y campos catalanes hasta que en el año 1936 fueron derribadas en su gran mayoría." 

Ver: https://www.poblesdecatalunya.cat/element.php?e=8858 

Placeta del Castell

Fotos: Jordi Noguera 










lunes, 29 de agosto de 2022

29/08/2022 Lleida. Tàrrega. Església de Santa Maria de l'Alba y Creu de terme

 "Entre los siglos XII y XIII se construyó la primera iglesia, de estilo románico, ampliada en el XIV con una espectacular portada de la que se conservan, en el Museo Comarcal del Urgell, las figuras de cinco apóstoles de dimensiones notables.

En el siglo XVII, debido al estado precario de la antigua construcción tras el derrumbe del campanario, se decidió construir un nuevo templo y se encargó el proyecto al mejor tracista de la época, el carmelita fray Josep de la Concepció, del que se conserva el plano original. Dirigieron las obras el manresano Gaspar Roca, después Jaume Ribot y, ya en el siglo XVIII, Josep Serradell. La construcción se inició en 1672 y el nuevo templo se consagró en 1696, inacabado. Quedaron sin concluir la portalada original y el campanario, que no se terminó hasta el año 1747, quedando la parte superior ppr terminar. En 1960 se instaló la actual portalada, del siglo XVIII, que había sido proyectada como portada del coro, obra de Pere Costa.

Es un edificio de una sola nave, con capillas laterales intercomunicadas, cuatro a cada lado, que realizan la función de naves laterales. La nave está cubierta con bóveda de cañón con lunetos, mientras que las capillas se cubren con bóveda de arista. Es algo poco habitual la presencia de tribunas abiertas en el piso superior. La cúpula que se levanta sobre el crucero es de media naranja con nervios, sobre un tambor con ventanas entre pilastras, distinto al proyecto concebido por Fray Josep. Éste previó sólo una capilla fuera de planta, la de las Santas Espinas. Pero en el siglo XVIII varias cofradías pidieron tener capilla propia y así se construyeron la de los Dolores (1704), la de Roser (1728) y la de la Esperanza (1758).

En el campanario podemos ver tres cabezas empotradas que proceden de la portalada de la iglesia de Anglesola, del siglo XIV, desmontada en 1709."

Ver:  https://www.poblesdecatalunya.cat/element.php?e=11386

Plaça Major

Fotos: Jordi Noguera



 
"En 1742, Pere Costa diseñó el coro de la iglesia de Santa María de Tàrrega, que no se terminó del todo. Lo que sí se concluyó fue la portada de este coro, que estuvo durante doscientos años tras la modesta puerta de entrada del templo. Hasta que en 1960, dado que la fachada principal de la iglesia no tenía la puerta monumental que el proyecto original preveía, se decidió instalar en su lugar la portada del coro.

Es de estilo barroco y está flanqueada por dos pares de columnas ancladas sobre sendos podios adornados con escudos. Encima, un entablamento de complejas líneas curvas -muy parecido al tester de la fachada de la Universidad de Cervera, atribuido al mismo autor- que sirve de marco para la hornacina donde está la imagen de la Virgen." 
















 

















 






"Una Capilla Sixtina del siglo XXI

Más de 1.000 metros cuadrados
La iglesia de Santa Maria de l’Alba de Tàrrega estrena este verano el conjunto de frescos pintados por Josep Minguell
"Muchas veces me pregunto qué hago pintando frescos en el siglo XXI”, confiesa Josep Minguell, uno de los pocos artistas que todavía practica esta técnica milenaria, mientras cruza el umbral de la iglesia de Santa Maria de l’Alba de Tàrrega. “Y es porque te permite trabajar directamente con la tierra, el agua y los pigmentos, sin tecnología de por medio, tal y como se crearon las primeras obras de arte, es el origen de la comunicación visual”, se responde mientras atraviesa la nave central del templo barroco, bajo una bóveda íntegramente decorada con sus propias pinturas. “Además te da mucha libertad y te permite transformar los espacios arquitectónicos”, prosigue hasta llegar al altar mayor, donde le espera una explosión de luz, la que él mismo ha proyectado en las paredes para iluminar la iglesia con los colores dorados del amanecer, esa alba que le da nombre.
Minguell ha vivido unos últimos meses intensos. Ha recibido la Creu de Sant Jordi por ser “un artista único, sobresaliendo en el arte de la pintura al fresco”, señalaba el comunicado de la Generalitat. Y, sobre todo, porque ha culminado una obra colosal, realizada en cinco fases durante dieciocho años, los frescos de la principal iglesia de Tàrrega que muchos han bautizado como la Capilla Sixtina catalana. “La comparación es exagerada, pero las dimensiones pintadas sí son similares”, apunta antes de señalar que Miguel Ángel lo pasó peor que él en los andamios por las características arquitectónicas de la bóveda de la sala vaticana, mucho más plana. Y otra diferencia destacable: “Él tenía un equipo de artistas que le ayudaban, yo he estado solo”.
El conjunto de pintura mural de la iglesia de Santa Maria de l’Alba, que celebra este año el 350 aniversario de la colocación de la primera piedra, ocupa 1.014 metros cuadrados. Minguell inició su contribución artística en 2004 pintando el transepto, prosiguió con las bóvedas de la nave central y ha finalizado el trabajo con el altar mayor que evoca el paisaje de Tàrrega y los campos del Urgell.  
La luz del alba es casi una composición abstracta, realizada con una trama de pinceladas para que provoque una vibración visual”, especifica antes de señalar algunos de los símbolos que ha incluido, como el lirio azul, muy presente en este paisaje. “Se utilizaba incluso para consolidar con sus raíces las cubiertas de las cabañas de piedra seca”, revela. No es el único guiño que ha introducido en las escenas, que destacan por su particular interpretación de los textos bíblicos y evangélicos, con un nacimiento que no muestra al niño Jesús, una epifanía sin los reyes magos o una creación de Adán que no obvia la versión del uso del barro rojo. Y como otros pintores como Josep Obiols en Montserrat, sus hijos aparecen retratados en más de una ocasión.
Finalizado el proyecto, tiene la sensación de “haber hecho realidad un sueño”, aunque ahora prefiera desvincularse de la obra para que adquiera vida propia. “La motivación creativa me hizo soportar bien el agotamiento físico”, comenta Minguell, que, sin embargo, no ha afrontado del todo solo esta tarea ingente. Antes que él, entre 1958 y 1965, se subió en los andamios su padre, el también pintor de frescos Jaume Minguell, que dejó su impronta en las naves laterales y en las capillas de los Dolores y Montserrat. 
Justo ahora se celebra el centenario del nacimiento del primer Minguell, cuya obra mural se puede ver también en una treintena de edificios de Catalunya, como en la iglesia de Sant Miquel de Mont-roig del Camp. Perteneciente al llamado Grup Cogul, integrado por artistas de vanguardia leridanos, su pintura destaca por incorporar elementos contemporáneos en escenas bíblicas. Es el caso, por ejemplo, de un Moisés que planta viña con un tractor detrás. Una exposición en el Museu Tàrrega Urgell recoge su legado hasta finales de setiembre.

Su hijo, Josep Minguell, aprendió de él la técnica del fresco que ya practicaba su abuelo. Se trata de un conocimiento de transmisión familiar que también ha heredado el último eslabón de la cadena, Pau Minguell, experto en efectos especiales cinematográficos y que ha trabajado en series como Chernóbil, Northman o The Young Pope . “El conocimiento lo tengo, si tuviera que hacerlo, sabría cómo”, comenta junto a su padre, que le recuerda que en la iglesia de Tàrrega todavía quedan algunas capillas por pintar.