"Junto a extraordinarias tablas góticas y cohabitando
armónicamente con ellas, en las paredes del Hospital de St. Saver
cuelgan obras maestras de la pintura española de finales del siglo XIX y
XX vinculadas al pensamiento regeneracionista de la generación del 98 y
la llamada España Negra. Desde el conmovedor retrato de Elisa Casas,
hermana del pintor, nada más enviudar, al formidable retrato del torero
apodado El Lechuga que José Gutiérrez Solana pintó a tamaño
natural, un gitano poco conocido de Isidre Nonell, un jardín de invierno
de Rusiñol de su estancia parisina, los Jugadores de billar de José Togores, el El niño Tonto, de Carlos Sáenz de Tejada o la maravillosa Bordadora de María Blanchard, la única artista de la presente exposición, previa a su etapa cubista.
La
colección dará lugar a nuevas presentaciones, con otras temáticas, pero
quieren ir poco a poco, a la espera de la respuesta del público. La
ambición de Casacuberta es que en el futuro siguiera siendo “una
colección viva, gestionada por mis hijos y que les sirva, como me ha
pasado a mi, para crecer personalmente, para pasar buenos momentos de
acercamiento a la cultura"
Esta
era una calle que circulaba por la parte de fuera de la muralla. Era
conocida con el nombre de carrer Cuyrater, nombre que estaba relacionado
con unos talleres que había en esa calle que se dedicaban al adobo de
pieles. En el año 1355 las autoridades establecieron un impuesto
relacionado con el peso de la paja. Fue precisamente la imposición de
ese impuesto del peso de la paja que se realizaba en la calle de
Cuytaner, lo que dejó definido para siempre en esta calle el nombre de
calle de la Paja. Actividad que se mantuvo hasta el año 1626 cuando el
cobro de los impuestos del peso de la paja se traspasaron a la plaza
Nova, mientras que la calle de la Paja siguió manteniendo su nombre hasta nuestros días. Una calle que también fue curiosa
en lo más antiguo, porque en ella existió una cárcel solo para curas que
dependía del obispado de Barcelona. Se comentaba que allí los presos
eran terriblemente torturados. Esta es la historia de por qué existe una
calle en la barriada de la Ciutat Vella de Barcelona, que desde el año
1355 hasta la actualidad la seguimos conociendo como la calle de la
Paja.
CARRER DE LA PALLA.
Aquest
era un carrer que circulava per la part de fora de la muralla. Era
conegut amb el nom de carrer de Cuyrater, nom que estava relacionat amb
uns tallers que hi havia en aquest carrer que es dedicaven a l'adob de
pells. L'any 1355 les autoritats van establir un impost relacionat amb
el pes de la palla. Va ser precisament la imposició d'aquest impost del
pes de la palla que es feia al carrer de Cuytaner, el que va deixar
definit per sempre en aquest carrer el nom de carrer de la Palla.
Activitat que es va mantenir fins a l'any 1626 que el cobrament dels
impostos del pes de la palla es van traspassar a la plaça Nova, mentre
que el carrer de la Palla va continuar mantenint el seu nom de carrer de
la Palla fins als nostres dies. Un carrer que també va ser curiós en el
més antic, perquè hi va existir una presó només per a capellans que
depenia del bisbat de Barcelona. Es comentava que allà els presos eren
terriblement torturats. Aquesta és la història de per què hi ha un
carrer a la barriada de la Ciutat Vella de Barcelona, que des de l'any
1355 fins a l'actualitat el seguim coneixent com el carrer de la Palla."
"La muestra,
que ya la han visto más de 3.000 personas y estará abierta hasta el 28
de febrero, permite ver obras de artistas como Isidre Nonell y su "Gitana"
Barcelona
No son las únicas piezas inéditas de la exposición Barcelona y Els Quatre Gats. Un giro hacia la modernidad
que reúne en la galería Gothsland un total de 115 obras que hablan de
la vida, la historia y la época del mítico lugar; lugar de reunión y
tertulia de la mayoría de artistas barceloneses del momento. La muestra,
que ya la han visto más de 3.000 personas y estará abierta hasta el 28
de febrero, permite ver obras de artistas como Ramon Casas,
Pau Gargallo, Xavier Gosé, Santiago Rusiñol, Joan Cardona, Eliseo
Meifrén, Joaquim Sorolla, Ismael Smith y Pau Roig, entre otros; la gran
mayoría de colecciones privadas. Todas están a la venta con precios
desde los 300 al medio millón de euros; que vale una de las obras más
grandes: Enric Clarasó en su taller, de Santiago Rusiñol,
una vista interior del primer Cau Ferrat, el otro epicentro del
modernismo catalán que este año celebra el 125 aniversario. Entre medio,
obras como el dibujo de Opisso de Gaudí moribundo que ronda los 20.000
euros. La exposición “de carácter museístico y gratuita” tiene otras
“pequeñas joyas”, como explica el galerista Gabriel Pinós. Entre ellas,
el dibujo original de Ramon Casas del primer cartel de Els Quatre Gats
donde aparece el propietario del local Pere Romeu sentado en la barra
del local de espaldas y mirando hacia atrás; un dibujo que se publicó en
la revista Pèl i Ploma de 1900 y en el número uno de la revista Arte joven,
de 1901 impulsada por Picasso. Este dibujo, valorado en 60.000 euros es
una de las tres obras que ya se habían vendido antes de que abriera sus
puertas la exposición. La ha adquirido un coleccionista privado. De
Casas es otro inédito, un retrato de Vicente Bosch, propietario de la
fábrica Anís del Mono, de 1897. Pinós asegura que, pese a que ha habilitado el doble de espacio que
tiene habitualmente su galería, han quedado muchas piezas para exponer,
entre ellas una decena más de obras inéditas que se podrán ver en los
próximos meses. A finales de año también se dará a conocer el “no
catálogo” de la exposición; un libro con varios artículos de
investigación sobre Els Quatre Gats y sus protagonistas. En este volumen
tendrá mucho peso las memorias y diarios inéditos de Opisso en los que
recogió muchas de las vivencias de todos los artistas del momento, unos
textos a los que Pinós ha tenido acceso por primera vez." Ver: https://elpais.com/ccaa/2019/11/07/catalunya/1573154671_464973.html
"Barcelona i Els Quatre Gats. Un gir vers la modernitat Gabriel Pinós La galería de arte
Gothsland inaugura el 8 de noviembre una macro exposición extraordinaria
de carácter museístico sobre la vida, historia y época del mítico punto
de encuentro del Modernisme: hasta el 28 de febrero de 2020
puedes visitar «Barcelona i Els Quatre Gats. Un gir vers la modernitat».
Después de 30 años, Gothsland utilizará
todo el espacio expositivo de la galería con más de 200m² y donde se
mostrará una selección de más de 100 obras de artistas como Ramon
Casas, Joan Cardona, Pablo Gargallo, Xavier Gosé, Lluis Graner, Adrià
Gual, Manolo Hugué, Joan i Josep Llimona, Eliseu Meifrèn, Ricard Opisso,
Joaquín Sorolla, Pau Roig y Santiago Rusiñol, entre tantos
otros. Esta exposición es el resultado de un trabajo profundo y
cuidadoso de investigación durante años, y que ha contado con la
colaboración de muchos expertos y expertas, historiadores e
historiadoras, que trabajan para preservar el legado de los artistas más
destacados del modernismo, es decir, de la época dorada y más prolífica
de la historia del arte catalán.
La muestra incluye más de un centenar de obras, entre las
que encontramos pinturas, carteles, esculturas, dibujos y piezas de
mobiliario. También encontramos mucha obra inédita, como por ejemplo el
último retrato en vida del arquitecto más destacado del modernismo,
Antoni Gaudí, titulado Gaudí agonitzant; también un carboncillo
sobre papel dibujado en 1926 por Ricard Opisso y un dibujo inédito en
lápiz sobre papel de su amigo y también artista, el polémico Carles
Casagemas realizado alrededor de 1899, también, por el mismo Opisso.
Otra obra inédita es el retrato de Vicente Bosch y Grau, propietario de
la fábrica de Anís del Mono realizado por Ramon Casas alrededor de 1897.
Además, se expondrá el dibujo original del primer cartel de Els Quatre
Gats y donde Ramon Casas ilustra en un carboncillo sobre papel al
propietario Pere Romeu y que más tarde fue publicado en la revista
Pèl&Ploma de 1900 y también en el número 1 de la revista Arte Joven
de 1901, impulsada por Pablo Picasso. Además, cabe destacar el óleo
sobre lienzo titulado, Enric Clarasó en su taller realizado por
Santiago Rusiñol, una vista interior del primer Cau Ferrat, el otro
epicentro del modernismo y que este año conmemora su 125 aniversario. En el marco de esta exposición de
carácter museístico, Gabriel Pinós, director de la galería Gothsland y
experto en Ramon Casas y Joan Cardona, presenta el primer libro dedicado
exclusivamente a Els Quatre Gats, con la colaboración de los expertos e
historiadores Vinyet Panyella (Presidenta del CONCA, filóloga y gestora
cultural), Juan Carlos Bejarano (Doctor en Historia del Arte),
Sebastián Sánchez Sauleda (Doctor en Historia del Arte), Pau
Medrano-Bigas (Doctor en Historia del Arte y diseñador gráfico) y el
mismo Gabriel Pinós (director de Gothsland); todos ellos también han
colaborado en la selección de las piezas de la muestra..
También habrá material gráfico y documentación inédita como
fotografías relacionadas con Els Quatre Gats y que nunca han sido
expuestas, ya que pertenecen al legado familiar de los artistas. Algunas
de ellas son la familia Ricard Opisso, la familia Codina o la familia
Rocamora, que aun preservan el legado de Ramon Casas; también la familia
Sunyé, que defiende el legado de Vicente Bosch, o la familia Clarasó.
Esta exposición se convierte en la quinta dedicada a Els Quatre Gats:
«uno de los epicentros del modernismo» en palabras de Vinyet Panyella.
Las anteriores exposiciones fueron las siguientes: 1954 en la Sala
Parés; más
adelante en Estados Unidos, en The Art Museum del Princeton University
del 29 de enero al 26 de marzo de 1978, y que también viajó hasta el
Hirshhorn Museum and Sculpture Garden, Smithsonian Institution,
Washington DC, del 14 de abril al 26 de junio del mismo año; en 1995
Picasso y Els Quatre Gats en el Museo Picasso; y finalmente, en 2005 la
exposición Els Quatre Gats: de Casas a Picasso en el Museo Diocesano. De esta manera, Gothsland ayuda a preservar y promover el Modernismo
catalán y aportar nuevos conocimientos relacionados con esta época y
generación. La exposición y el libro permitirán descubrir mucho material
inédito, así como también adentrarnos en el mundo del Modernismo de
manera más experiencial y cautivadora. Según declaraciones de Gabriel Pinós:
«nos satisface mucho poder presentar esta exposición que ha sido el
resultado de un trabajo de investigación y de investigación muy
cuidadosa y por eso quiero agradecer a todos los que han hecho posible
este trabajo y que ha colaborado en esta muestra y en esta edición del
libro, que nos permite entender mejor y descubrir el Modernismo catalán y
sus artistas»." Ver: https://www.ramoncasas.art/barcelona-i-els-quatre-gats-un-gir-vers-la-modernitat/
El
pensamiento bohemio conduce al artista a interesarse por lo más oscuro y
primitivo de la sociedad en que vive. Eso puede ocurrir como reacción
al folclorismo oficial o al sentimentalismo religioso, o como
inquietante identificación con las infamias de la miseria y la
«degeneración». El caso de Nonell y sus retratos de pobres, cretinos o,
sobre todo, gitanas –siempre distintas pero siempre iguales– supone una
de las culminaciones de la ideología de la bohemia."
"Isidre Nonell Monturiol (Barcelona, 30 de noviembre de 1872-Barcelona, 21 de febrero de 1911) fue un pintor y dibujante español, perteneciente al modernismo."
MNAC