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lunes, 8 de junio de 2026

05/06/2026 Placa homenaje a Julio Cid Gaitán

 "Guerra civil española. Homenaje a Julio Cid Gaitán, trotskista español caído en 1937 en defensa de la revolución social

En el centro de Barcelona, la Corriente Revolucionaria de Trabajadores colocó una placa en homenaje al militante de la Sección Bolchevique Leninista Española. Combatió el golpe de Estado en Sevilla, fue parte de la resistencia de Madrid y defensor de la revolución social contra el estalinismo en la Barcelona de mayo de 1937, donde cayó. Repasamos una intensa biografía que sintetiza buena parte de las lecciones de la revolución española.

Santiago Lupe @SantiagoLupeBCN

Sábado 19 de julio de 2025 01:17

Desde el 19 de julio de 2024, Barcelona cuenta con un espacio de memoria y homenaje a la participación en aquella gran gesta de la clase trabajadora de los y las militantes trotskistas.

En el popular y céntrico barrio del Raval, en la esquina entre la calle Hospital y la actual calle Junta del Comerç, la Corriente Revolucionaria de Trabajadores y Trabajadoras colocó, en la noche del 18 al 19 de julio, una placa en homenaje a uno de ellos, Julio Cid Gaitán, caído en medio de los combates de mayo de 1937.

 

Su vida es un concentrado testimonio de las enormes peleas ―en el frente de batalla y en el terreno de las ideas y la estrategia― dadas por él y toda una valiosa generación. Recordarlas y rendirles tributo no es un gesto de nostalgia por el pasado, sino una apuesta por luchar, sin partir siempre de cero, por la victoria de las revoluciones del futuro. En este artículo hacemos un breve repaso de esta biografía que merece ser conocida.

Fue en 1933 cuando Julio Cid comenzó a militar en las filas de la Oposición de Izquierda Internacional. Ingresó en el grupo local de Gerena (Sevilla) de la Izquierda Comunista de España. Cid era un joven trabajador, empleado del Ayuntamiento, e ingresó junto a su compañero José Quesada en la organización fundada y liderada por Andreu Nin.

Corría el último año del gobierno republicano-socialista, electo en las primeras elecciones de la Segunda República de junio de 1931. Este fue la primera gran ―y amarga― experiencia de la clase trabajadora y el campesinado pobre con sus direcciones reformistas en los años 30. La coalición con los partidos republicanos burgueses dejaba dos años en que, en nombre del progresismo, se había mantenido buena parte de la legislación antiobrera de la dictadura de Primo de Rivera y no se habían resuelto ni uno solo de los grandes problemas sociales que llevaron a la caída de la Monarquía, empezando por el de la tierra, el más acuciante del campo andaluz donde se crio Cid.

Dentro de las filas socialistas, en particular en sus juventudes, esta decepción con la vía de la reforma paulatina, generó una corriente de radicalización política y simpatía por las ideas de la revolución de Octubre. La vía reformista se demostraba un terreno yermo, donde los trabajadores y el campesinado sin tierra no tenían nada más que esperar que la represión de los Guardias de Asalto o la Guardia Civil, como habían visto crudamente en la matanza realizada para aplastar la revuelta campesina de Casas Viejas (Cádiz).

Mientras los reformistas no ofrecían más que esperas y engaños, la derecha y los grupos fascistas avanzan y se fortalecían. Ocurría en el Estado español, donde la CEDA de Gil Robles ganaba las elecciones de noviembre de 1933. Y también en Alemania donde Hitler había llegado al poder ante la inacción absoluta de las direcciones estalinistas y socialdemócratas. Solo la revolución proletaria podía frenar la amenaza del fascismo, esta era la conclusión a la que empezaban a llegar muchos jóvenes de las Juventudes Socialistas y la UGT.

Esta radicalización no era un fenómeno exclusivamente hispano, sino que se daba en otros países también dentro de las filas socialistas, como era el caso de Francia o EE.UU. León Trotsky aconsejó a los militantes de la Oposición de Izquierda, que eran parte de pequeños grupos en diversos países, entrar en las organizaciones socialistas a bandera descubierta, para ayudar a esos sectores radicalizados a terminar de hacer una experiencia con sus direcciones y sacar conclusiones revolucionarias. Se trataba de confluir con ellos para avanzar rápidamente en la construcción de partidos revolucionarios en ruptura con la socialdemocracia y el estalinismo.

Cid y Quesada siguieron el consejo de Trotsky y entraron a las Juventudes Socialistas. Quesada llegaría a ser secretario general de sección de Gerona. Sin embargo, fueron una minoría los militantes de la ICE que hicieron lo mismo. La dirección Nin no adoptó esta línea.

Lamentablemente, esto facilitó que la mayoría de estos sectores en vías de radicalización terminaran influidos y atraídos por el PCE, que se presentaba como el partido de la revolución rusa, aún a pesar de que Stalin estaba liquidando el bolchevismo. En abril de 1936 los estalinistas lograron fusionar sus juventudes con las socialistas, dando lugar a la Juventud Socialista Unificada, que jugaría un rol de vanguardia en la lucha contra la revolución social desatada en el verano de 1936.

Se trató de una enorme oportunidad para avanzar en la construcción de un partido revolucionario que fue desaprovechada. Nin, lo justificó para mantener una independencia organizativa del pequeño grupo de la ICE. Sin embargo, un poco más tarde, en octubre de 1935, optó por fusionarse con el Bloque Obrero y Campesino de Maurín. Una organización que defendía una abierta línea de alianza con la burguesía democrática ―en particular la catalanista― y que llevaría al nuevo partido a la integración y claudicación ante el Frente Popular en febrero de 1936 y, sobre todo, en el primer año de guerra civil.

Los trotskistas españoles, algunos dentro del POUM y otros por fuera, pelearán en solitario contra esta línea. La alianza con la burguesía republicana solo podía llevar, en el mejor de los casos, a repetir la experiencia del primer bienio progresista; en el peor, a desmovilizar y desorganizar las fuerzas sociales capaces de enfrentar la reacción fascista. La necesidad de una política independiente y revolucionaria para prepararse para el escenario de revolución socialista o contrarrevolución fascista, era una tarea preparatoria fundamental."

Ver artículo competo: https://www.laizquierdadiario.com/Homenaje-a-Julio-Cid-Gaitan-trotskista-espanol-caido-en-1937-en-defensa-de-la-revolucion-social

C. Junta del Comerç/C. Hospital 



 

 

 

miércoles, 13 de mayo de 2026

30/08/2025 Tarragona. Benifallet. Bombardeos y deportados

Benifallet, al Baix Ebre, quedó muy afectado por la proximidad del frente durante la fase final de la Guerra Civil, especialmente entre abril y noviembre de 1938, en el contexto de la Batalla del Ebro. Aunque no fue una de las ciudades más bombardeadas de Cataluña como Tarragona o Reus, sí sufrió ataques de artillería y bombardeos aéreos vinculados a la línea del frente. 

A partir del 19 de abril de 1938, el río Ebro se convirtió en frontera militar entre el ejército republicano y el franquista. Benifallet quedó muy cerca de las posiciones republicanas y fue evacuado casi por completo. El pueblo y sus alrededores fueron fortificados con trincheras y posiciones defensivas.

Durante la ofensiva republicana de julio de 1938 —el inicio de la Batalla del Ebro— la zona de Benifallet tuvo importancia estratégica por los pasos sobre el río. Las fuerzas franquistas respondieron con fuego de artillería y ataques aéreos sobre pueblos y comunicaciones del Ebro y de Tarragona.

Las consecuencias en Benifallet fueron importantes:

  • destrucción parcial de edificios,
  • daños en la iglesia y viviendas,
  • evacuación de la población civil,
  • presencia continuada de tropas,
  • y numerosas víctimas militares en los alrededores.

Todavía hoy siguen apareciendo restos del conflicto. En 2020 se abrió una fosa de guerra en el término de Benifallet, donde se hallaron restos de un joven soldado republicano, probablemente de la llamada “Lleva del Biberón”.

Además, el municipio mantiene actividades de memoria histórica y documentación sobre aquellos hechos, incluyendo testimonios y fotografías de los daños sufridos durante la guerra. 








El Ayuntamiento de Benifallet (Tarragona) rindió un homenaje a cuatro vecinos del municipio que fueron deportados a campos de concentración nazis durante la Segunda Guerra Mundial. 

La trágica historia de estos vecinos comenzó con el exilio republicano tras la Guerra Civil Española y culminó en los campos de concentración del Tercer Reich.
Detalles de los deportados de Benifallet:
  • Francisco Margalef Treig: Nacido en 1917 y tipógrafo de profesión. Exiliado en Francia, fue detenido por los alemanes, trasladado a la prisión de Ziegenhaim y deportado al campo de Mauthausen en agosto de 1940. Fue transferido al campo de Gusen en 1941, donde falleció el 11 de julio de 1942.
  • Josep Tomàs Salaet Artiola: Nacido el 11 de junio de 1914.
  • Francisco Margalef (Tío del anterior) y Antonio Curto.
Acciones de memoria y reparación:
Para honrar su memoria y reparar el olvido, el consistorio municipal impulsó la instalación de las cuatro "Stolpersteine" (adoquines de la memoria) dedicadas a ellos. Estos adoquines se colocaron en el municipio durante las Jornadas de Memoria Democrática, integrando a los vecinos de Benifallet en el proyecto europeo de homenaje a las víctimas del nazismo.

Ver también: https://www.benifallet.cat/sites/benifallet/files/recursos/republicanos_espanoles_en_los_campos_de_concentracion_nazis.docx.pdf 

domingo, 8 de febrero de 2026

14/06/2025 Tesoros del MNAC CCCXIV: Arte y Guerra Civil I: Cartelismo, pintura y escultura

 "El museo renueva su discurso expositivo y, en paralelo, amplía el número de salas de la colección permanente de arte moderno dedicadas al arte producido durante el periodo de la Guerra Civil española (1936-1939). En total se muestran 108 piezas entre pinturas, dibujos, grabados, fotografías, esculturas, papel moneda, junto con los nuevos media, como las publicaciones ilustradas, el cartelismo, el fotomontaje o el cine, que se pusieron al servicio de uno y otro bando. Se muestran obras de 43 artistas, algunos de los cuales nunca se habían expuesto en las salas del museo. Un conjunto de 57 obras de las reservas se exponen por primera vez en las salas de la colección permanente. También se mostrarán por primera vez obras procedentes de depósitos particulares, así como alguna adquisición reciente, que contribuirán a enriquecer el discurso expositivo.

Durante los años que dura la guerra, muchos artistas decidieron no restar neutrales: el arte se convierte en un arma poderosa para remover conciencias y sumar adeptos a una u otra causa política.

A pesar de las condiciones dramáticas del contexto, esta movilización supuso la culminación de algunas de las aspiraciones del arte moderno y de la vanguardia. La guerra como motivo despliega todo un programa iconográfico donde destacan temáticas como el frente de guerra, los bombardeos aéreos o las matanzas y evacuaciones de la población civil."

Ver: https://www.museunacional.cat/es/nuevas-salas-de-arte-y-guerra-civil 

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