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sábado, 19 de julio de 2025

20/05/2025 Drassanes (MMB) XXIX: Exposición "La infamia" I: La Barcelona de la Exposición Universal de 1888

"La Infamia

La participación catalana en la esclavitud colonial

Los principales países europeos ya llevan varios años revisando su pasado colonial y su papel en la trata de personas esclavizadas.

En los últimos años, algunos historiadores de todo el país han empezado a preocuparse por este tema y han comenzado a dibujar un pasado oculto, más importante de lo que pensábamos. Al mismo tiempo, el interés del público, al que se han incorporado muchas personas provenientes de las antiguas colonias españolas, ha crecido enormemente.

El Museo Marítimo de Barcelona toma parte en este proceso con el fin de interpelar a la sociedad catalana contemporánea, mucho más plural y compleja que la de aquella época, para que se comprometa a revisar su pasado. Y para que así se encare, sin miramientos, con el rastro que aquella infamia dejó en la sociedad actual en forma de racismo o de sobreexplotación de la población migrada.

La exposición "La infamia" profundiza en la participación catalana en el tráfico atlántico de personas cautivas para ser esclavizadas y en hasta qué punto los negocios de los comerciantes catalanes, sobre todo en Cuba y Puerto Rico, se hicieron con mano de obra esclavizada. ¿Cuántos de aquellos capitales se repatriaron en Cataluña y de qué forma aquellos beneficios provenientes de la esclavitud ayudaron al desarrollo del país del siglo XIX?

Esta muestra desenmascara un aspecto poco conocido y muy incómodo de la historia de Cataluña. Difundamos también los aspectos más oscuros de la historia y hagamos posible que no se repitan nunca.

Guion inicial de Antoni Tortajada, asesoramiento científico de Martín Rodrigo y proyecto museográfico de Ignasi Cristià." 

Ver: https://www.mmb.cat/es/exposiciones/la-infamia/ 

Ver catálogo en pdf 

Ver: La España esclavista  


 

 

 

 







 
 























 

miércoles, 14 de agosto de 2024

04/07/2023 COAC. Exposición "El llegat de Lluís Domènech i Montaner" IV: PLENITUD Castell dels tres dragons

 "El Castell dels Tres Dragons es el nombre popular que recibe el edificio modernista del arquitecto Lluís Domènech i Montaner, construido para ser el Café-Restaurante de la Exposición Universal de 1888, por encargo del alcalde de Barcelona Rius i Taulet en la Escuela de Arquitectura de Barcelona recién inaugurada. Se encuentra al final del paseo principal, actualmente llamado paseo de Lluís Companys, que iba desde el Arc de Triomf al parque de la Ciutadella. Es un edificio incluido en el Inventario del Patrimonio Arquitectónico de Cataluña. El edificio es denominado popularmente “Castillo de los Tres Dragones” por la gatada homónima de 1865 de Serafín Pitarra.[1]

Del conjunto de edificios construidos ex profeso para la exposición sólo se conserva el Café-Restaurant, icono de las ambiciones del evento, y el Arco de Triunfo. El edificio ha sufrido distintos cambios de función desde la clausura de la Exposición Universal, destacando la función museística. El Castillo de los Tres Dragones fue la sede del Museo de la Historia o el Museo de Zoología, entre otros. En cualquier caso, el edificio nos ha llegado casi intacto.[2]

La construcción es considerada una de las primeras obras del movimiento modernista en Cataluña, que se considera que comienza a raíz de las construcciones de la Exposición Universal de 1888, aunque éste no sea considerado puramente modernista por algunos autores, que defienden que mejor estaríamos hablando de un edificio protomodernista.[3] También se ha considerado el punto de partida de las artes decorativas del modernismo, sobre todo a partir de los trabajos del conocido como "taller de los tres dragones".[1] Esta nueva vocación por las artes industriales se debe al retraso del movimiento Arts and Crafts en Cataluña, que llega en un momento de evolución de las nuevas tecnologías. También va muy ligado a la búsqueda de una personalidad artística nacional.[4]

Sin embargo, responde a la búsqueda de un nuevo estilo que recuperara la cultura y el espíritu que se había perdido, un movimiento que volviera a lo medieval, que es donde se pierden las esencias nacionales catalanas.

Es un edificio con reminiscencias de los castillos medievales, que le dan rigidez. Es racionalista porque es un tipo de arquitectura centrada en la estructura y con una exuberante decoración.[3] Lo que hace que no se caiga en un edificio historicista es el hecho de que el arquitecto incorpora nuevos materiales como lo son el hierro y el ladrillo, y éstos los deja a la vista, que hace que nos recuerden a los edificios industriales de la época . También lo hace el juego de los elementos decorativos, integrados en la estructura, creando una unidad constructiva y estilística"

Ver:https://ca.wikipedia.org/wiki/Castell_dels_Tres_Dragons







"El legado documental de Lluís Domènech i Montaner (1849-1923), que se conserva en el Archivo del COAC desde el año 2000 y que incluye la biblioteca y el achivo del arquitecto, es representativo de una época caracterizada por la gran presencia cultural pública de los arquitectos, entre los cuales Lluís Domènech destaca por su transversalidad disciplinar, expresada en la práctica de la arquitectura, la política, la heráldica y el arte románico catalán. La arquitectura y la política constituyen la presencia pública de Domènech, mientras que la heráldica y el románico son las herramientas que dispone para elaborar un discurso coherente sobre la identidad de Catalunya.

El despliegue de esta transversalidad no es uniforme en el tiempo: una primera etapa, de fronteras imprecisas, es la denominada ECLECTICISMO en la que Domènech supera la herencia historicista de la arquitectura del siglo XIX. En la segunda etapa el arquitecto entra de lleno en la PLENITUD, representada básicamente por dos edificios patrimonio de la Humanidad, el Palau de la Música y el Hospital de Sant Pau. En la tercera etapa se explica la plena implicación de Domènech en la TRANSVERSALIDAD de les diversas disciplinas que conreó, con la presencia constante de la ornamentación. Estas etapas son las tres partes en que se estructura la exposición."

Ver: https://www.arquitectes.cat/es/cultura/el-legado-de-dom%C3%A8nech-i-montaner

COAC 

Plaça Nova, 5

 

miércoles, 3 de enero de 2024

30/12/2023 L´Hivernacle III: Renacido

 "Tesoros y miserias en el parque de la Ciutadella

Domingo  Marchena

Después de años de abandono y de obras que no se acababan o que se acababan mal, Barcelona ha redescubierto una joya: el Hivernacle del parque de la Ciutadella. Esa es la cara; la cruz, el sinhogarismo, tan visible aquí. Este es el primer sábado desde la reinauguración de este espacio, que en el pasado albergó bodas, conciertos, exposiciones de bonsáis, un restaurante y un local de copas, entre otras iniciativas que no lograron reflotarlo.


La penúltima restauración, anunciada en el 2015 a bombo y platillo por el Ayuntamiento, fue un fiasco y se llegaron a tapar esgrafiados y otros ornamentos de gran valor. Lo que se debería haber hecho entonces (o en las parciales obras anteriores, de 1985 y 1995) se ha hecho ahora. Por fin luce en todo su esplendor este palacio de invierno. De invierno y de las cuatro estaciones, porque estará abierto durante todo el año.

El edificio será una pieza más de la denominada Ciutadella del Coneixement, que pretende convertir este parque y sus alrededores en un importante núcleo de ciencia e innovación. El Ayuntamiento no ha explicado en detalle el papel del Hivernacle. Pero a veces los árboles tapan el bosque. Aquí hay dos riquezas evidentes, el tesoro arquitectónico y patrimonial, que se ha mejorado, y el vegetal, que se podría mejorar.

Enriqueta Martínez (que casi comparte nombre con una leyenda negra del Raval) fue una de las centenares de vecinas que tomaron ayer, en un asalto festivo y laudatorio, esta joya modernista, uno de los regalos que la exposición universal de 1888 hizo a la ciudad, junto al Umbracle, que también necesita una puesta a punto, pero no tan ambiciosa como las que precisan el Museu Martorell o el Castell dels Tres Dragons.

Más que el síndrome de Stendhal, a la señora Martínez le preocupaba la integridad de una Soleirolia soleirolii, que ejercía un irresistible magnetismo para su nieto Oriol. A pesar de todo, abuela y nieto dieron una mención cum laude a la restauración. Los visitantes con los que habló este periódico comparten su entusiasmo… Unos versos de Machado preguntan: “¿Eres la sed o el agua en mi camino?”. Y la prensa es una eterna sedienta.

El Hivernacle tiene una nave central, abierta, y dos laterales, acristaladas: la Picasso (la más próxima al paseo del mismo nombre) y la Magnolias (la más próxima al parque). Todas acogen plantas de climas cálidos. La última, además, albergará exposiciones porque, dice el Ayuntamiento, su espacio  “es más funcional y admite un uso lúdico y formativo”. Pero cuanto más se espera de esta joya más llaman la atención otras realidades...

Unos pequeños desconchones, que requerirán retoques, convierten la nave Picasso en esos trajes de boda regios con una  manchita de aceite en el banquete. Las deposiciones de las palomas se acumulan en un lateral de la otra nave. La central solo tiene seis palmeras (incluidas dos Chrysalidocarpus serpentinus muy jóvenes, aunque eso lo cura el tiempo, no como pasa con el lavabo del puesto de información, que pierde agua).

Ojalá también fuera una cuestión menor otro problema que el renacido Hivernacle ha realzado aún más: Barcelona es una ciudad de contrastes. Por un lado, palacios de cristal y hierro. Por otro, récord de personas durmiendo en la calle: al menos 1.384, un 12% más que el año pasado, según el recuento que Arrels Fundació hizo la semana pasada. Y la Ciutadella es uno de los puntos cero del sinhogarismo en Barcelona.

Muy cerca del Hivernacle hay personas sin recursos durmiendo en bancos o en el césped. Por el parque se ven muchas mantas, cartones para combatir la humedad del suelo y tiendas de campaña (ayer había una ya montada junto a la caseta de obras del Museu Martorell). Los soportales del paseo Picasso también acogen a una nutrida representación de personas sin techo, que durante el día guardan sus pocas pertenencias donde pueden.

La vida es injusta. La naturaleza también lo es a la hora de bautizar a sus hijas, y este rincón lo demuestra. La insulsa denominación de herba plana en catalán (la Soleirolia soleirolii que se salvó del nieto de la señora Martínez) se transforma en castellano en colchón de novia o lágrimas de ángel. La infantil cintetes se transmuta en barbas de serpiente. Otros no se salvan en ningún idioma, como la espina de lluç o helecho serrucho.

Los jóvenes del puesto de información han visto cómo la ciudadanía ya ha hecho suyo este espacio, reabierto oficiosamente la semana pasada, aunque la puesta de largo será este fin de semana. Las selfies y otra plaga, los tiktokers, han desembarcado junto a grupos de personas de todas las edades. Un cartel recuerda que el aforo es limitado. “Hay hasta bailarinas y bailarines que vienen a grabar sus videos”