"El arte urbano entra a lo grande en la basílica del Pi
Santa Maria del Pi acoge temporalmente ‘Crianza’, una obra monumental del artista catalán Aryz
Una
mujer con un niño en brazos es la imagen que preside desde ayer el
ábside de la basílica de Santa Maria del Pi de Barcelona, junto a la
Rambla. ¿Es una maternidad? No exactamente, porque el niño no es un bebé
y la madre no lo amamanta. Tampoco es una virgen en majestad, porque la
mujer no está sentada en un trono ni el niño, en el regazo, mira
adelante. Tampoco es una piedad, aunque el niño, que parece dormido o
desfallecido, podría estar muerto, pero es demasiado joven. Según la
tradición, Jesús tenía 33 años cuando murió en la cruz.

Así
pues, ¿qué representa esta tela de 14 metros de altura y 10 de anchura,
que se ha instalado tras la imagen de la Virgen del Pi y que estará allí
hasta Navidad? Se llama Crianza y su autor, Aryz, refiere:
“Formalmente es una madre con un hijo, y después la imagen cada uno se
la tiene que hacer suya. El amor es un valor universal: es una madre que
acompaña al hijo hasta que se vale por sí mismo, de ahí el nombre de Crianza ”. En un momento de la conversación con La Vanguardia, el
artista apunta: “También puede ser una maternidad truncada”. Aryz es el
nombre artístico de Octavi Serra Arrizabalaga, artista urbano de
Cardedeu, nacido hace 35 años.
“La
propuesta inicial parte de una lista de valores inherentes a la basílica
que la gente del Pi me hizo llegar –explica–. No soy una persona
religiosa, pero estos valores son universales. Hablamos de la amistad,
la generosidad, la alteridad, que es aceptar la opinión del otro y
considerarla válida... Quizá no son valores que estén en el ADN del ser
humano, pero sí deberían estar en el de la sociedad”.
“La
gente de la basílica quería que hiciéramos algo –continúa–. Me abrieron
las puertas de par en par, y se mostraron abiertos a todo lo que les
proponía. El altar es el lugar donde luce más una pieza y como yo vengo
del mural, que dialoga con el entorno, aquí entras en un espacio que es
una maravilla, con muchos elementos para dialogar. Y la primera
propuesta, que fue un esbozo de lo que ahora vemos, ya fue aceptada”.
En este diálogo, Aryz recuerda que en el lugar que ahora ocupa Crianza hubo
un retablo que desapareció en 1714. “Solo sobrevivió la virgen que
ahora preside la basílica. Esta virgen estuvo en diálogo con aquel
retablo, que no sabemos cómo era porque no hay registros, y ahora está
dialogando con esta pieza, y eso es mágico”.
La
pieza monumental se pintó sobre una tela en el taller de los Germans
Castells, los históricos escenógrafos de Cardedeu, y en la basílica se
ha montado en un andamio de madera. Ayer, en la inauguración, estaba
previsto que, mientras el párroco la bendecía, Raül Refree improvisara
una pieza en el órgano.
¿Pero
cómo llega Aryz a recibir este encargo? Primero fueron los grafitis,
que aparecieron en las paredes exteriores de las piedras milenarias de
la iglesia del Pi. Pero cuando alguna de esas intervenciones artísticas
acabó estropeando el patrimonio de esta basílica gótica, Jordi Sacasas,
que es el archivista conservador del Pi, decidió darle la vuelta:
“Nosotros denunciamos el hecho como algo puntual, porque sí era un
atentado contra la iglesia del Pi, que es un bien cultural de interés
nacional ( BCIN), pero lo que no queríamos es condenar a todo el
colectivo, porque la polémica criminalizaba el arte urbano. Entonces nos
pareció interesante entrar en discurso con todo este mundo. Descubrí en
una entrevista que Xavier Ballaz, de B-Murals, expresaba unos valores
muy parecidos a nuestra manera de pensar y contacté con él”.
Así,
la basílica del Pi propone a B-Murals “una intervención reglada de arte
urbano, como se ha hecho en Alemania, en la iglesia de San Pedro de
Colonia, un referente para nosotros, porque desde los ochenta pronuncia
el discurso de la pastoral de la Iglesia con el arte contemporáneo”,
explica Sacasas. Hay que añadir que la basílica del Pi siempre se ha
caracterizado por ir más allá de la liturgia. “Desde el siglo XVII,
cuando ya consta una conciencia social de participación con la
ciudadanía, hasta el encierro de inmigrantes del 2001, siempre ha habido
un interés por abrirse a la gente, sobre todo a los colectivos más
marginalizados; y también hay una voluntad cultural, co
n la recuperación
del fondo musical que se remonta al 1140. Es decir, diferentes caminos
para que todo confluya en el hecho pastoral”.
Y
B-Murals encarga la intervención a Aryz. No es la primera vez que el
artista, que tiene obra en medio mundo, interviene en un templo. Ya lo
hizo en Rouen, en Bolonia, en París... Pero en esta ocasión, por
tratarse de una iglesia de Barcelona, consideró que el dinero no podía
ser un impedimento. “El proyecto quedó atascado por la financiación,
pero yo pensaba que era algo que tenía que pasar, que es un proyecto
entre mil, porque en Barcelona no había pasado nunca, y por eso puse
dinero obtenido con la venta de obra”. Aryz lo ha hecho por amor al
arte, otro valor universal. "
Ver: https://www.lavanguardia.com/cultura/20230715/9110994/arte-urbano-entra-basilica.html
