"La parcela donde se construyó esta casa pertenecía a la antigua heredad conocida como El Frare Blanc, propiedad de los dominicos, la cual pasó a manos de varias familias hasta que recayó en Josefa Cayol, que fue la que decidió urbanizar la finca. Los promotores de la Villa Hispanoárabe fueron Teresa Míguez y su marido José Yebra Alonso, que pidieron el permiso de obra en 1893.
La casa está inspirada en los modelos de la arquitectura nazarí, como la mayor parte de los edificios neoárabes que se pusieron de moda hacia finales del siglo XIX. Sin embargo, el arquitecto incorporó otros elementos ajenos a este estilo dentro de la mentalidad ecléctica también propia de la época.
Años después, cuando la casa había pasado a manos del matrimonio compuesto por el famoso anticuario Celestí Dupont y Josefa Farré (1908) la casa fue reformada y ampliada según proyecto del arquitecto Josep Font Gumà."
La Villa Hispanoárabe es una sorprendente mansión de finales del siglo XIX en la falda del Tibidabo que destaca por su arquitectura islámica, de moda entre la burguesía de la época, y coronada por un minarete
El minarete de la Villa Hispanoárabe está situado en el número 15 de la calle Lleó XII, en la falda del Tibidabo Xavi Casinos
Una sorprendente mansión neoárabe se erige en el número 15 de la calle Lleó XII, en Sant Gervasi, muy cerca de la avenida del Tibidabo. Se trata de la denominada Villa Hispanoárabe. Construida a finales del siglo XIX, un minarete corona la casa y el interior, al que ha tenido acceso este medio, es un estallido de fantasía árabe que en muchos de sus elementos recuerda a iconos arquitectónicos como la Alhambra.
La denominada Villa Hispanoárabe se construyó a finales del siglo XIX. Xavi Casinos
La historia de la casa arranca en 1893, cuando el matrimonio formado por Teresa Míguez y José Yebra consiguen la licencia para edificar en un terreno que habían adquirido en la falda del Tibidabo. Pensada como residencia estival, optan por acogerse a una extendida moda neoárabe del momento por parte de la burguesía. El matrimonio murió poco después y en 1908 la finca fue adquirida por el conocido anticuario Celestino Dupont, que sometió la mansión a algunas reformas y ampliaciones, pero siempre respetando la estética árabe.
Destaca el comedor con sus arcos y las vidrieras, que aportan una iluminación singular al conjunto. Xavi Casinos
El anticuario y su familia residieron en la Villa Hispanoárabe hasta principios de los años 20 y en 1934 la vendieron al pintor andaluz Ramón López Morelló, que en los años 40 traspasó al ingeniero alemán Hans Breuer Theissen, que había huido con su familia de la guerra. Al fallecer sin descendencia, la casa pasó a manos de la responsable del servicio. Los actuales propietarios son la ciudadana sueca residente en Barcelona Klea Levin y su marido, que han abierto excepcionalmente su residencia para este artículo. La casa no es visitable.
La casa, pensada como residencia estival, no es visitable. Xavi Casinos
La mansión se caracteriza por el estilo sobrio del exterior, acorde con la tradición arquitectónica islámica. Pero el interior es espectacular. Nada más entrar, uno queda imbuido por la belleza de un patio alhambrista presidida en el centro por una fuente octogonal que recuerda a la del palacio de Granada. También destaca el comedor con sus arcos y las vidrieras, que aportan una iluminación singular al conjunto.
El mirador en forma de minarete visible desde la calle Mas Yebra y coronado por una cúpula remata la arquitectura neoárabe del conjunto. Xavi Casinos
El mirador en forma de minarete visible desde la calle Mas Yebra y coronado por una cúpula remata la arquitectura neoárabe del conjunto. La historia de la Villa Hispanoárabe se conoce hoy muy bien gracias a la historiadora del arte Clara Beltrán, autora de un detallado estudio publicado en 2015."
La calle de Lleó XIII que nace en el paseo de San Gervasio y llega a la ronda de Dalt, se abrió a mediados del siglo XIX en la villa de Sant Gervasi de Cassoles. Era una calle un tanto solitaria que se puso en marcha por la construcción de un par de viviendas, y en un principio se la definió como el carrer dels Frares Blancs. El nombre hacía alusión a una masía agrícola que había en esta zona que estaba dirigida por una asociación de padres de la orden de los dominicos, por eso se la conocía como la Masía de los Frailes Blancos. Esta masía por seguir informando fue adquirida en el año 1903 por un indiano catalán llamado don Teodoro Roviralta i Figueras, un caballero que era accionista de la empresa Sociedad Anónima Tibidabo, que convirtió la masía en su residencia particular. En el año 1989 fue adquirida por una empresa hostelera que montó en su lugar un restaurante que hoy es conocido como “el Asador de Aranda”. La calle de Lleó XIII fue conocida como el carrer dels Frares Blancs hasta el año 1894 que el consistorio de Sant Gervasi de Cassoles decidió nominarla como el carrer de Leon XIII, por hacer honores a quien era entonces el sumo pontífice de Roma don Vicenzo Gioacchino Pecci conocido como el papa León XIII. El papa León XIII falleció en el año 1903, sin embargo el nombre de la calle de Lleó XIII ha prevalecido hasta nuestros días. Esta es la historia de por qué existe una calle en el barrio barcelonés del Tibidabo hoy distrito de Sarriá San Gervasio, que desde el año 1895 hasta la actualidad la seguimos conociendo como la calle de Lleó XIII.
CARRER DE LLEÓ XIII
El carrer de Lleo XIII que neix al passeig de Sant Gervasi i arriba a la ronda de Dalt, es va obrir a mitjans del segle XIX a la vila de Sant Gervasi de Cassoles. Era un carrer una mica solitari que es va posar en marxa per la construcció d'un parell d'habitatges, i en un principi se'l va definir com el carrer dels Frares Blancs. El nom feia al·lusió a una masia agrícola que hi havia a aquella zona, que estava dirigida per una associació de pares de l'ordre dels dominics, i que per això se la coneixia com la Masia dels Frares Blancs. Aquesta masia per seguir informant, va ser adquirida l'any 1903 per un indià català anomenat don Teodoro Roviralta i Figueras, un cavaller que era accionista de l'empresa Societat Anònima Tibidabo, que va convertir la masia a la seva residència particular. L'any 1989 va ser adquirida per una empresa hostalera que va muntar al seu lloc un restaurant que avui és conegut com “l'Asador de Aranda ”. El carrer de Lleó XIII va ser conegut com el carrer dels Frares Blancs fins a l'any 1895 que el consistori de Sant Gervasi de Cassoles va decidir nominar-lo com el carrer de Lleó XIII, per fer honors a qui era llavors el summe pontífex de Roma Vicenzo Gioacchino Pecci conegut com el papa Lleó XIII. El papa Lleó XIII va morir l'any 1903, però el nom del carrer de Lleó XIII ha prevalgut fins als nostres dies. Aquesta és la història de per què hi ha un carrer al barri barceloní del Tibidabo avui districte de Sarrià Sant Gervasi, que des de l'any 1895 fins a l'actualitat el seguim coneixent com el carrer de Lleó XIII."