- Autor: Rodrigo de Sajonia (pintor de posible origen alemán).
- Fecha de realización: Entre 1514 y 1519.
- Encargo: Patrocinado por doña María de Urrea, priora del monasterio.
- Estilo: Renacimiento aragonés con claras influencias y referencias arquitectónicas y pictóricas de estilo centroeuropeo.
- Museo de Huesca: Alberga obras como
- El Nacimiento de la Virgen
- El Abrazo en la puerta dorada
- La Anunciación y
- La Visitación.
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"La importancia del Real Monasterio de Santa María de Sijena entronca con su fundadora la
reina Sancha de Castilla († 1208), reina de Aragón y esposa del rey Alfonso el Casto, y la orden
del Hospital de San Juan de Jerusalén. El conjunto monástico comenzó a construirse en marzo
de 1188, fundándose la comunidad de monjas hospitalarias en abril de ese mismo año. Como
han señalado distintos investigadores, la finalidad de esta nueva fundación femenina era la de
acoger a las damas nobles del reino en un ambiente de oración y realización de obras piadosas.
El potencial económico del monasterio durante la Edad Media se tradujo en una serie de
magnificas obras artísticas y las prioras del siglo XVI quisieron continuar con el espléndido
pasado renovando el patrimonio mueble. Uno de los primeros proyectos fue el retablo mayor
de la iglesia para seguir la practica iniciada en España en la segunda mitad del siglo XV de
levantar monumentales obras y así cubrir el ábside principal. Fue la priora María de Urrea
(1510-1521) quien financió el retablo iniciado en 1514, terminado posiblemente en 1519 y
realizado por un grupo de pintores bajo la dirección del denominado Maestro de Sijena, que en
2019 se identificó con Rodrigo de Sajonia. La priora era miembro de una de las grandes familias
de la nobleza aragonesa, perteneciente a la casa de Aranda y vinculada al monasterio desde los
tiempos de su fundadora.
El retablo estuvo ubicado en el lugar para el que fue creado hasta que se sustituyó por otro de
escultura dedicado a la Asunción de la Virgen, realizado por el escultor Juan Fita (ca. 1761-
1765). Con este retablo del siglo XVIII (quemado en 1936), la comunidad de Sijena se adaptaba
de nuevo al gusto artístico imperante. Cuando se desmontó el retablo renacentista, las tablas
se desperdigaron por distintas dependencias del monasterio y en el siglo XIX algunos autores
que se ocuparon de describir el monumento las mencionan sobre todo en el palacio prioral. La
venta de las tablas de pintura comenzó también en ese siglo y continuo en las dos primeras
décadas del siguiente"
Ver: https://artedelrenacimiento.com/wp-content/uploads/2024/09/Introduccio%E2%95%A0un-libro-Sijena.pdf



