"Situado en las inmediaciones de la iglesia parroquial de
Santa María La Mayor, junto a las antiguas casas de Lorenzo Pizarro El Magnífico (palacio de Lorenzana),
en un emplazamiento topográfico durante siglos fuertemente militarizado, el convento de Jerónimas de
Santa María fue fundado sobre un antiguo solar de los Vargas, en tiempos de Isabel I de Castilla;
soberana que promovió su construcción y benefició su posterior y necesario sustento con ciertas
cantidades de maravedíes anuales que se libraban de los Bienes de Propio de la ciudad.
Su aspecto exterior sólido y hermético caracteriza toda la fábrica, muy austera por lo demás,
siendo, junto al edificio conventual de San Pedro, el único de los cenobios trujillanos que no
llegó a disponer de un claustro completo y desarrollado en sus cuatro lados.
La iglesia, embebida en la caja muraria del convento, es un templo ad aulam de finales del
siglo XV, con cabecera hemipoligonal; cubierta con bóveda de crucería y dotada de un coro a
los pies, repite el modelo gótico de otras iglesias de la ciudad como San Martín, San Pedro,
San Miguel o San Francisco el Real de La Coria.
Durante el último cuarto del siglo XVI trabajó aquí, en ciertas obras de reparo, el célebre
maestro de cantería Francisco Becerra, a quien debemos el hueco en esviaje de la antiportería.
Asimismo a finales del siglo XVI pertenecen el conjunto de esgrafiados que adorna la planta baja.
Francisco Sanz Fernández
Doctor en Historia del Arte"
Ver: http://www.trujillo.cc/pag/16.html
C/Alhamar - C/Convento de las Jerónimas