"La
primera noticia de la iglesia de Sant Pere de Ponts y del castillo al
que estaba vinculada es del año 1024, con motivo de la celebración de un
juicio en la misma iglesia en el que intervinieron Ermengol II de
Urgell (conde entre 1010 y 1038) Berenguer Ramon I (conde de Barcelona
entre 1018 y 1035) y su madre Ermessenda de Carcasona, entre otros.
En cuanto a la canónica establecida en esta
iglesia, no hay noticias ciertas sobre su fundación, únicamente que en
1098 ya se menciona la comunidad de canónigos en un litigio relativo a
las diferencias entre la comunidad y un tal Pere de Ponts sobre los
pretendidos derechos de este último sobre los canónigos y su actividad.
Estas diferencias se resolvieron a favor de la comunidad monástica,
aunque el asunto tuvo consecuencias y más adelante aún fue motivo de
otros pleitos.
En la segunda mitad del siglo XIV, la
comunidad se trasladó a la iglesia de Santa Maria, muy cercana a la
villa de Ponts que sería conocida como Sant Pere y Santa Maria de Ponts.
Esta iglesia se había comenzado a construir en el siglo XIII bajo la
colina donde se levantan el castillo y la colegiata de Sant Pere, pero
su construcción quedó paralizada, en 1314 consta que aún estaba en
construcción. Tras el traslado de la comunidad de canónigos todos los
oficios se hicieron ordinariamente en este templo, aunque la antigua
colegiata aún se utilizaba. La iglesia de Sant Pere continuó vinculada a
la canónica a la vez que ejercía funciones parroquiales, que compartía
con la de Santa Maria, más cercana al núcleo habitado.
En 1391 la canónica agustiniana se
reorganizó en forma de colegiata, de manera similar a la reforma que se
llevaría a cabo a finales del siglo XVI de una manera más generalizada.
Esta colegiata mantuvo su situación hasta la desamortización y su
disolución, en 1840. La iglesia de Sant Pere y Santa Maria se destruyó
en 1839 con la entrada de los carlistas en la villa y se reconstruyó más
adelante en estilo neogótico. La iglesia de Sant Pere y el castillo
también fueron incendiados y volados junto con las dependencias anexas. A
pesar de su estado ruinoso, en 1931 el lugar fue declarado Monumento
Nacional. Durante el último cuarto del siglo XX se llevó a cabo su
restauración gracias a la iniciativa popular.
La iglesia actual es en buena parte el
resultado de aquella restauración. Se trata de un edificio de nave única
cubierta con bóveda de cañón y rematada con una cabecera con tres
ábsides en forma de trébol, orientados a levante, norte y sur. Sobre
esta cabecera se levanta la cúpula que sirve de base a un gran cimborrio
de planta octogonal. Se ha fechado esta iglesia en el siglo XI. En el
exterior, junto a una de las puertas, se conserva un sepulcro con cuatro
escudos. Hay restos de otros enterramientos por los alrededores, uno de
ellos monumental, gótico y bastante deteriorado. En el interior hay
otro sepulcro muy antiguo, decorado y que lleva el nombre de Gilabertus."
Ver: https://www.monestirs.cat/monst/nogue/cno22pere.htm
Fotos: Jordi Noguera