"El Passatge de l'Esperança, entre las calles Desfar y Arnau d'Oms, fue urbanizado en la segunda mitad de los años veinte, en terrenos de unas antiguas bóbiles o de la heredad de Can Sitjar (donde estuvo el Colegio de la Buena Vida), según el autor. Son dieciséis casas construidas por la Sociedad Cooperativa de Cargadoras y Descargadoras de Algodón, creada por los estibadores de algodón del puerto de Barcelona en 1925. Precisamente, el pasaje lleva el nombre de la Esperanza en honor de la patrona de los algodoneros. Como el pasaje del Arquitecto Millàs, es fruto de las leyes del dictador Primo de Rivera, que fomentaban el levantamiento de "casas baratas", necesarias para hospedar la creciente inmigración obrera en la ciudad. A menudo, se constituían en hilera, de planta baja, con azotea y jardín posterior, colores diversos, esgrafiados vegetales y ventanas con verjas.
El estilo suele ser noucentista, aquí con pinceladas de art déco. Tanto las ventanas largas y estrechas como las puertas están decoradas con cenefas y motivos florales, mientras que en los frontones de las azoteas se pueden ver grandes pomos de flores.

En una esquina, hay una dedicatoria a ...Luís Jové Castells, insigne benefactor de este grupo de casas..., propietario de una sociedad comercial algodonera fundada en 1903 y que todavía existe.
Según Valentí Pons, las casas fueron proyectadas por Agustí Domingo Verdaguer en 1926 y terminadas en 1928, aunque, en principio, debían ser treinta. También hubo una cooperativa de consumo y un centro de reunión."
Ver: https://www.poblesdecatalunya.cat/element.php?e=9906
Vista aérea: Google Maps
Gracias por su aportación:
Rosendo Muñiz SolerPASSATGE DE L'ESPERANÇA
"Un
pasaje bien tranquilo, no pasan ni los coches. Situado entre las
calles de Arnaldo de Oms, la Jota, Escocia y Desfar, muy cerca de la
plaza del Virrey Amat. Un pasaje que viene existiendo desde el año 1926.
Esto tiene una corta historia. En el año 1925 se creó en Barcelona una
institución que se denominó “Cooperativa de Cargadores y Descargadores
de Algodón”, que era la que controlaba y dirigía a la gente que se
dedicaba a cargar y descargar todo lo relacionado con el algodón en el
puerto de Barcelona. Un año después, en 1926 compraron unos terrenos en
la barriada de Santa Eulalia de Vilapicina en unas tierras agrícolas que
trabajaban para las masías de Can Garrigó y Can Sitjá, y tenían varios
propietarios, entre ellos el barón de Maldá. Allí construyeron unas
casitas destinadas a sus trabajadores. A la callecita o pasaje donde
construyeron esas casas le pusieron el nombre de Esperanza, en honor a
la patrona de los estibadores del algodón. Se entiende por estibador al
trabajador que se encarga de la carga y descarga de un buque. Sirva como
anécdota saber que aquellos trabajadores bajaban cada día al puerto de
Barcelona a pie, para efectuar su trabajo de carga y descarga. Tardaban
unas cuatro horas en llegar. Pero bueno, ellos se encontraron bien en
aquellas casas unifamiliares tan estupendas que les construyó la
Cooperativa, prueba de ello es que enseguida crearon su propio almacén de
consumo para disponer de un economato, y también montaron un bar, un
centro cultural, y participaron en los actos deportivos y recreativos
del barrio, es decir que se integraron perfectamente. En la actualidad
solo se mantienen en pie dieciséis de las treinta y pico casitas
originales, y el pasaje continua ahí con su nombre de la Esperanza. Esta
es la historia de por qué existe un pasaje en el barrio de Vilapicina i
la Torre Llobeta, hoy distrito de Nou Barris, que desde el año 1926 hasta
la actualidad lo seguimos conociendo como el pasaje de la Esperanza.
PASSATGE DE L'ESPERANÇA
Un
passatge ben tranquil, no passen ni els cotxes. Situat entre els
carrers d'Arnaldo d'Oms, la Jota, Escòcia i Desfar, molt a prop de la
plaça Virrey Amat, és un passatge que hi ha des de l'any 1926. Això té
una petita història. L'any 1925 es va crear a Barcelona una institució
que es va denominar “Cooperativa de Carregadors i Descarregadors de
Cotó”, que era la que controlava i dirigia a la gent que es dedicava a
carregar i descarregar tot el relacionat amb el cotó al port de
Barcelona. Un any després, el 1926 van comprar uns terrenys a la
barriada de Santa Eulàlia de Vilapicina en unes terres agrícoles que
treballaven per a les masies de Can Garrigó i Can Sitjá, i tenien
diversos propietaris, entre ells el baró de Maldà. Allí van construir
unes casetes destinades per als seus treballadors. Al carreró o passatge
on van construir aquestes cases li van posar el nom d'Esperanza, en
honor de la patrona dels estibadors del cotó. S'entén per estibador el
treballador que s'encarrega de la càrrega i la descàrrega d'un vaixell.
Serveixi com a anècdota saber que aquells treballadors baixaven cada dia
al port de Barcelona a peu, per fer la feina de càrrega i descàrrega.
Trigaven unes quatre hores en arribar. Però bé, ells es van trobar bé en
aquelles cases unifamiliars tan estupendes que els va construir la
Cooperativa, prova d'això que de seguida van crear el seu propi magatzem
de consum per disposar d'un economat, i també van muntar un bar, un
centre cultural, i van participar als actes esportius i recreatius del
barri, és a dir que es van integrar perfectament. Actualment només es
mantenen drets setze de les trenta i pico casetes originals, i el
passatge continua allà amb el seu nom de l'Esperança. Aquesta és la
història de perquè existeix un passatge al barri de Vilapicina i la
Torre Llobeta avui districte de Nou Barris, que des de l'any 1926 fins a
l'actualitat el seguim coneixent com el passatge de l'Esperança."