"El Templo Expiatorio del Sagrado Corazón de Jesús (en catalán, Temple Expiatori del Sagrat Cor de Jesús) es una iglesia situada en la montaña del Tibidabo, en Barcelona, obra del arquitecto Enric Sagnier i Villavecchia y finalizada por su hijo Josep Maria Sagnier i Vidal. Es de estilo historicista que combina elementos neobizantinos, neorrománicos y neogóticos. Su construcción se prolongó de 1902 a 1961. Pertenece al arciprestazgo de Sarrià. "
Historia
La montaña del Tibidabo pertenece a la sierra de Collserola y es el punto más alto de la ciudad de Barcelona (516,2 m). Su nombre proviene de una cita bíblica: haec omnia tibi dabo si cadens adoraveris me, «todo esto te daré si te prosternas ante mí para adorarme» (Mateo 4,9). Fue urbanizada a principios del siglo XX por iniciativa del doctor Salvador Andreu,
con una amplia avenida que unía la avenida de San Gervasio con la
montaña, que fue ocupada por casas unifamiliares al estilo de las ciudades-jardín inglesas. Para el transporte se instaló un tranvía en la avenida y un funicular para ascender a lo alto de la montaña (1901), donde se emplazó posteriormente el Parque de Atracciones del Tibidabo. Debido a su altura el templo es visible desde cualquier punto del llano de Barcelona, por lo que es un claro referente del skyline barcelonés.
La idea de construir un templo en lo alto de la montaña del Tibidabo surgió a finales del siglo XIX ante los rumores sobre la construcción de un templo protestante
y un hotel-casino, ante lo que una «Junta de Caballeros Católicos»
adquirió la propiedad del terreno, que cedió en 1886 al sacerdote
italiano Juan Bosco (canonizado en 1934). Bosco estaba entonces de visita en Barcelona invitado por Dorotea de Chopitea, gran mecenas y promotora del proyecto. Surgió entonces la idea de hacer un templo dedicado al Sagrado Corazón de Jesús, una advocación de moda en aquel entonces gracias al impulso del papa León XIII, siguiendo la línea del templo construido en Roma por el propio Bosco (Sacro Cuore di Gesù), así como del famoso Sacré-Cœur de París y otras iglesias homónimas francesas, como las de Lyon y Marsella.
En 1886 se construyó una ermita neogótica, inaugurada el 3 de julio, promovida por los salesianos, la congregación fundada por Bosco. Dos años más tarde, con motivo de la visita de la reina María Cristina a la montaña en el seno de los actos de celebración de la Exposición Universal, se urbanizó la carretera de Vallvidrera y se construyó al lado de la ermita un pabellón de inspiración mudéjar, que servía de mirador, posteriormente derribado.
El proyecto de construcción del templo sufrió un importante
retraso debido sobre todo a la aparición de un nuevo proyecto para
construir un observatorio astronómico en la cima del Tibidabo, que finalmente se hizo en una colina próxima (Observatorio Fabra) Finalmente, el 28 de diciembre de 1902 se colocó la primera piedra en un acto presidido por el obispo de Barcelona, Salvador Casañas i Pagès, quien en su discurso pidió una limosna para el «nuevo Montmartre de Barcelona» —en alusión a la famosa colina parisina donde se ubica el Sacré-Cœur—.Las obras se prolongaron hasta 1961 y fueron finalizadas por Josep
Maria Sagnier, hijo del artífice del proyecto, Enric Sagnier.
Enric Sagnier fue un autor prolífico, posiblemente el arquitecto
con mayor número de construcciones en la Ciudad Condal, cerca de 300
edificios documentados. De estilo ecléctico, con una cierta tendencia clasicista, estuvo cercano al modernismo de moda en la época en la capital catalana, pero interpretándolo de una manera sobria y funcional. Su principal fuente de inspiración fue la arquitectura medieval, sobre todo románica y gótica.
En el XXII Congreso Eucarístico Internacional celebrado en Madrid en 1911 el Sagrado Corazón del Tibidabo fue nombrado Templo Nacional Expiatorio de España. A menudo se ha señalado la confrontación entre su ideario españolista frente al catalanista representado por el Templo Expiatorio de la Sagrada Familia de Antoni Gaudí.
El 29 de octubre de 1961 el templo recibió el título de basílica menor, otorgado por el papa Juan XXIII
Ver también: https://www.youtube.com/watch?v=oasKLSbbbjE&t=1s&fbclid=IwAR35GXCQcALCR9bRoywHlEDyxFlBmvCDGo5gYJ0GRyNjuUV_jS-xEwVCWcY
Ermita:
La ermita antiprotestante del Tibidabo
Un pequeño templo neogótico, que hoy sobrevive adosado a la iglesia del Sagrat Cor, fue construido el 1886 en lo alto de la montaña para impedir que prosperara el proyecto para erigir un casino y un santuario evangélico
El templo expiatorio del Sagrat Cor corona la cima de la montaña del Tibidabo, el punto más alto de la ciudad de Barcelona. Si uno rodea la iglesia, en un lateral descubrirá otro pequeño templo neogótico adosado. Se trata de una ermita anterior al Sagrat Cor que se construyó en 1886 con el objetivo de impedir que prosperara el proyecto de erigir allí un templo protestante junto con un hotel-casino.
El casino y, sobre todo, la iglesia protestante generó la oposición de una parte de la ciudadanía y del catolicismo. Fue así como se constituyó la denominada Junta de Caballeros Católicos. Esta entidad adquirió el terreno y lo cedió al sacerdote italiano Juan Bosco, fundador de los salesianos y entonces residente en la ciudad. Pronto surgió la idea de erigir un templo dedicado al corazón de Jesús, una advocación de moda en aquel momento.
A la espera de obtener la financiación necesaria, en 1886 se construyó la ermita neogótica hoy incluida en el templo pero que pasó años aislada en la cima de la montaña. Era una manera de marcar territorio. El templo protestante nunca se construyó, y el casino se erigió finalmente en otra zona de Collserola. Junto a la ermita se construyó un mirador que años después fue derribado.
Los problemas para obtener la financiación y el proyecto para instalar un observatorio astronómico retrasaron las obras del Sagrat Cor. Finalmente, el actual Observatori Fabra se levantó en unos terrenos cercanos y el templo expiatorio puso la primera piedra el 18 de diciembre de 1902.
El arquitecto Enric Sagnier se encargó del proyecto, que finalizó su hijo Josep Maria. Las obras se prolongaron hasta 1961, momento en que se colocó la escultura de Jesucristo en lo alto de la cúpula y que es visible desde todo el llano de Barcelona.
La escultura original fue obra de Frederic Marès en 1935. Tenía ocho metros de altura y fue instalada en una terraza del templo hasta que al inicio de la guerra civil fue incautada para fundir su bronce y fabricar munición. Tras la guerra, los salesianos encargaron una réplica al escultor Josep Miret, que es la que hoy corona el templo."
Ver: https://www.lavanguardia.com/local/barcelona/20260426/11521708/ermita-antiprotestante-tibidabo.html
Iglesia
El interior está dividido en tres naves con ábsides semicirculares, con vidrieras y cuatro rosetones en las fachadas. En el altar mayor destaca el gran crucifijo obra de Joan Puigdollers. Las vidrieras del presbiterio están dedicadas a Pío X, san Juan Evangelista, santa Margarita María Alacoque, san Pablo y san Juan Bosco. El altar izquierdo tiene cinco vidrieras dedicadas a distintas advocaciones marianas: la Virgen de Antipolo (Filipinas), la Virgen de Luján (Argentina), la Asunción de María, la Virgen de Guadalupe (México) y la Virgen de la Caridad del Cobre (Cuba). El altar derecho está presidido por el Jesús resucitado, obra de Joan Puigdollers, y dedica sus vidrieras a advocaciones marianas españolas: la Virgen de la Almudena (Madrid), la Virgen de Nuria (Cataluña), Nuestra Señora de la Esperanza Macarena (Sevilla) , la Virgen de los Desamparados (Valencia) y la Virgen de Begoña (País Vasco).
Las vidrieras de las cuatro torres contienen la frase latina tibi dabo («te daré»), por el nombre de la montaña. Al nivel del coro figuran santos fundadores: san Marcelino Champagnat y san Juan Bautista de la Salle a ambos lados del presbiterio, y san Antonio María Claret, san José de Calasanz, san Juan Bosco y santa María Mazzarello junto a la fachada principal. Las vidrieras de las cuatro fachadas están dedicadas a san Francisco de Sales, Pío XI, san Ignacio de Loyola, san Francisco Javier, Pío IX, santa Rosa de Lima, León XIII y Pío XII. Las ocho vidrieras de la cúpula representan escenas de la vida de Jesús.

No hay comentarios:
Publicar un comentario